Neuquén
Figueroa se prepara para una compleja guerra contra los libertarios
El gobernador reunió las cabezas de casi todos los intendentes. Apoyo a cambio de plata.
Rolando Figueroa llamó a los intendentes a otro pacto de gobernanza, donde hay más espanto que amor. Lo que ocurrió el viernes en el hotel Le Village de San Martín de los Andes fue otra jugada política para el 2025, donde la incertidumbre forma parte del plan para juntar las cabezas de todos: un pacto con 54 de los 57 intendentes neuquinos para afianzar su liderazgo y darle pelea a La Libertad Avanza.
El encuentro fue presentado como una cita de gestión, pero reveló su verdadera naturaleza que es sellar el “Gran Acuerdo por la Neuquinidad”, esa palabra que empieza a trillarse en todas las gestiones y que ha sido un emblema del Movimiento Popular Neuquino.
Fue un compromiso explícito de los jefes comunales para respaldar las candidaturas legislativas que proponga Figueroa, en este caso, gente de confianza ante la caída de quien fuera su vicegobernadora de confianza, Gloria Ruiz, hoy destituida por la política.
De este modo, el gobernador busca consolidar un bloque sólido para las elecciones de 2025, donde estarán en juego seis bancas del Congreso nacional: tres de diputados y tres de senadores. La idea de Figueroa es, claramente, pelear por las dos bancas de senadores, en un escenario complejo donde para ello tendrá que fragmentar al frente libertario.
Canje de apoyo político por plata (casi todos)
La ausencia más notoria fue la de Ramón Rioseco, intendente de Cutral Có, quien decidió no participar. Se sabe que el líder de la Comarca Petrolera tiene otras intenciones y si bien ha reforzado un lazo institucional con Figueroa, está lejos de su armado político. Tiene su propia herramienta territorial, el Frente y la Participación Neuquina, que la ha sabido usar y no le ha ido tan mal.
En cambio, Mariano Gaido (Neuquén) y Luis Bertolini (Plottier) enviaron representantes. En el caso de la capital, a María Pasqualini, jefa de Gabinete.
Para los municipios dependientes de los fondos provinciales (casi todos), la presencia de Figueroa como garante de recursos para obras públicas y asistencia financiera es clave en esta etapa, donde el gobernador pedirá el acompañamiento.
Un canje de plata por apoyo político, una fórmula peligrosa en tiempos libertarios, donde esa ecuación parece de «casta».
Sin embargo, la capital neuquina, con superávit fiscal y una alta cobrabilidad de impuestos, destaca como la excepción, desde hace años. Es una metrópolis independiente, donde Gaido, con un esquema multipartidario, con fórmula propia y más allá del MPN, logró continuar de su antecesor Horacio «Pechi» Quiroga.
En este caso, es Figueroa quien necesita el respaldo simbólico de Gaido, al tiempo que intenta ampliar su coalición hacia el interior del viejo MPN.
Neuquinidad vs. Nación
El acta firmada no deja dudas sobre el mensaje político, muy repetido en elecciones de medio término: la prioridad es Neuquén, un concepto con una que parece ser más larga por los fondos disponibles, pero corta para las aspiraciones políticas de muchos actores.
Bajo conceptos como “autonomía política” e “independencia económica”, el gobernador marcó una línea divisoria con el gobierno nacional, posicionándose como el defensor de los intereses provinciales. Nada nuevo bajo el sol.
“La polarización será entre el gobierno nacional y la neuquinidad. No hay lugar para terceras opciones”, advirtió Figueroa y dejó entrever que su estrategia no solo enfrenta al peronismo tradicional, sino también al fenómeno disruptivo de Javier Milei.
Entre los nombres que resuenan para las listas de candidatos del Frente Neuquinizate están Julieta Corroza y Juan Luis “Pepe” Ousset , figuras de confianza personal dentro del gabinete provincial. Figueroa no está para arriesgar. Después de la ¿decepción? de Ruiz, Figueroa se refugia en la vieja guardia de amigos.
La propuesta es tan clara como redundante: los futuros legisladores deben defender los valores del “Gran Acuerdo por la Neuquinidad”, para garantizar la alineación con el proyecto provincial en el Congreso.
Los municipios deben alinearse detrás de esta estrategia para garantizar su acceso a los recursos necesarios. Este esquema, aunque efectivo, pone en evidencia una tensión constante entre el discurso de autonomía y la dependencia de los fondos provinciales.
Una jugada de alto riesgo
Con la mirada puesta en octubre, cuando probablemente se celebren las elecciones nacionales si se eliminan las PASO, Figueroa busca consolidar su poder mientras enfrenta desafíos internos y externos. La fortaleza del Frente Neuquinizate radica en su heterogeneidad, pero también en su capacidad para mantenerse unido bajo una conducción centralizada.
En el horizonte, el gobernador neuquino no solo ve a sus rivales políticos tradicionales, sino también la sombra de Milei y su discurso antisistema, que amenaza con desestabilizar el modelo político que intenta construir.
Por ahora, Rolando Figueroa avanza con paso firme, consolidando alianzas y centralizando decisiones. Pero en la política, como en el ajedrez, cada jugada cuenta; el desenlace será tan incierto como las dinámicas electorales que hay en el horizonte.
A Milei no le está yendo tan mal, y ese fenómeno es el que preocupa a Figueroa: ¿cómo provincializar las elecciones? Muy difícil. No imposible.




