Política
El adiós a Nora Cortiñas, un ícono de la lucha por los derechos humanos
Falleció a sus 94 años y dejó un legado de lucha por la memoria, los derechos humanos y la justicia social.
Nora Cortiñas partió de la tierra a sus 94 años después de dejar un legado de lucha inclaudicable por la memoria, los Derechos Humanos y la justicia social. Este viernes se la despide en la ex-Mansión Seré, de la localidad de Castelar.
Los restos de la histórica referente de Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora serán velados este viernes en una Casa de la Memoria y la Vida que funciona en el predio del ex centro clandestino de detención y tortura de la última dictadura militar.
Cofundadora de Madres de Plaza de Mayo y figura icónica de la Línea Fundadora, una de las dos vertientes en las que se dividió ese organismo, consagró su vida a la búsqueda de su hijo desaparecido por la última dictadura cívico militar, y de todos los hijos que fueron víctimas de secuestros ilegales, torturas y desapariciones forzadas, entre otros crímenes de lesa humanidad.
Gustavo Cortiñas era estudiante de Ciencias Económicas de la UBA, trabajador estatal del INDEC y militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) cuando a sus 24 años, el 15 de abril de 1977, fue secuestrado en el trayecto de su domicilio a su trabajo en Castelar, provincia de Buenos Aires.
«La búsqueda es constante. Hace más de 40 años que no paro. Quiero saber qué pasó con mi hijo y con los 30.000 desaparecidos», dijo Nora Cortiñas unos años atrás.
Psicóloga social de profesión, Cortiñas desarrolló afinidad por las organizaciones de izquierda y del progresismo. Luego tuvo un acercamiento con un sector del kirchnerismo.
Desde 1998 es titular de la cátedra «Poder Económico y Derechos Humanos» en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, donde mostró los hilos conductores entre el modelo represivo de la dictadura militar y la deuda externa.
En el 2000, recibió el título de Doctora honoris causa por la Universidad Libre de Bruselas (Bélgica) y a partir de entonces varias universidades nacionales del país la distinguieron con ese mismo reconocimiento.
En 2012, cuando la UBA le entregó el título de doctora honoris causa, le dedicó la distinción a su hijo desaparecido y a las Madres de Plaza de Mayo.
En los últimos años, Cortiñas se acercó mucho a los movimientos de mujeres y disidencias feministas y apoyó la legalización del aborto que finalmente se convirtió en ley en 2020.
A diferencia de otras madres y abuelas de Plaza de Mayo, que cada 24 de marzo participaban de las marchas oficiales convocadas por los organismos históricos y el kirchnerismo, Cortiñas también concurría a las concentraciones de la izquierda y otras organizaciones de Derechos Humanos. Ella se quedaba a las dos marchas, que nunca pudieron unificarse por diferencias políticas entre sus organizadores.
Este jueves, al conocerse la noticia de su fallecimiento, una multitud se congregó espontáneamente en la Plaza de Mayo para hacer la tradicional ronda en la pirámide que reúne a las Madres cada semana.
Fuente: Noticias Argentinas.




