Política
El empleo formal sumó 14 meses de caída consecutiva y el salario mínimo tocó su piso histórico
En el último año se destruyeron 155.000 puestos registrados y el haber básico real perforó los niveles de la crisis de 2001.
De acuerdo con el último relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA-Conicet, el empleo asalariado registrado total retrocedió 1,5% interanual, lo que supuso la pérdida neta de 155.000 puestos laborales en los últimos doce meses. Si se amplía la comparación respecto de noviembre de 2023, el recorte global asciende a 370.000 puestos de trabajo (-3,6%), situando la nómina de trabajadores con aportes a la seguridad social en 9,93 millones de personas.

La mayor sangría laboral continuó focalizada en las empresas privadas, donde los planteles formales se achicaron en 12.700 plazas durante el mes evaluado, totalizando 6,1 millones de ocupados. Con esta merma del 0,2% mensual, el sector corporativo acumuló una pérdida de 266.000 empleos (-4,2%) desde fines de 2023, retrotrayendo los niveles de contratación formal a registros de mayo de 2014. El informe subrayó además un marcado desacople productivo: mientras la actividad general (EMAE) exhibió un avance neto del 2,2% en el acumulado de ese período —pese a ceder 4,1% en lo que va del año—, el empleo privado formal transitó una curva de destrucción ininterrumpida.
La retracción golpeó a 8 de los 13 rubros de la actividad privada, encabezados en valores porcentuales por la Construcción (-0,6%), las entidades financieras (-0,4%), el Transporte, el Comercio, la Gastronomía y la Industria Manufacturera (-0,3% cada uno). En términos absolutos, el Comercio y la Industria lideraron las bajas mensuales con mermas de 3.800 y 2.800 ocupados, respectivamente; el sector fabril sumó variaciones negativas en 33 de los últimos 35 meses, con 95.000 bajas desde septiembre de 2023. A nivel geográfico, 17 provincias redujeron sus nóminas —con la provincia de Buenos Aires explicando el 66% de la caída total del mes con 8.000 desvinculaciones—, mientras que únicamente Neuquén (+8,9%) y Río Negro (+3,5%) mantuvieron saldo positivo respecto de 2023 gracias a la tracción de los hidrocarburos no convencionales.
El panorama laboral se completó con un retroceso persistente en los segmentos público y de casas particulares, a lo que se añadió una severa degradación en el poder de compra de los sueldos de referencia. En el caso del personal doméstico, se registraron 1.100 bajas mensuales y un recorte acumulado del 11,6% frente a su pico de 2019, en tanto el empleo estatal totaliza 83.000 bajas acumuladas (-2,4%). En materia retributiva, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) se situó en septiembre en $383.800 nominales; sin embargo, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026 acumuló un desplome real del 40,8%, perforando los umbrales de la crisis de 2001 para ubicarse en su menor valor desde junio de 2003 y a dos tercios de distancia de su máximo histórico de 2011.
Pese a que las remuneraciones del sector privado registrado anotaron un leve repunte mensual del 1,15% real en agosto, aún continúan 2,3% por debajo de los valores previos al recambio de gestión, mientras que los sueldos del sector público arrastran un rezago real del 15,3%. La combinación de 14 meses consecutivos de bajas en la dotación de las compañías privadas y la licuación sostenida del haber mínimo tensiona el frente social y expone las crecientes dificultades del entramado productivo para reactivar la demanda de mano de obra en un contexto de consumo deprimido y parate fabril.





