Política
El Banco Mundial recortó las expectativas para Argentina en 2026 y 2027
El organismo multilateral redujo sus previsiones sobre la economía nacional y advirtió que la reactivación se dará a un ritmo más lento.
En su más reciente informe económico regional, el Banco Mundial recortó formalmente las proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Argentina para 2026 y 2027, enfriando el entusiasmo oficial respecto a una recuperación acelerada de la economía en forma de rebote inmediato. El reporte del organismo internacional advirtió que, si bien se observa una paulatina estabilización en las variables financieras, la contracción del mercado interno, la caída de los ingresos reales y las dificultades para acumular reservas de manera genuina condicionan la velocidad de salida de la recesión.

El informe técnico situó la expansión esperada para el presente año sensiblemente por debajo de los cálculos iniciales que manejaba el Palacio de Hacienda, con una pauta de recuperación más moderada y heterogénea entre los distintos sectores productivos. Asimismo, para el año 2027 el Banco Mundial recortó también sus previsiones previas, señalando que la economía nacional convergerá hacia tasas de crecimiento más acotadas que no compensarán con la celeridad esperada el desplome de la actividad acumulado durante los últimos ejercicios.
En sus consideraciones cualitativas, el análisis multilateral subrayó la marcada disparidad que exhibe la estructura productiva argentina. Mientras sectores intensivos en capital vinculados a la energía, los hidrocarburos no convencionales, la minería y el complejo agroexportador mantienen un dinamismo positivo, las ramas más ligadas al consumo masivo —como el comercio minorista, la construcción y las manufacturas industriales— continúan mostrando signos de estancamiento o retroceso. Esta dualidad productiva limita la capacidad de derrame sobre el empleo formal y debilita la recaudación impositiva, lo que configura un cuello de botella para la consolidación del programa económico impulsado por el equipo de Luis Caputo.
Otro de los puntos neurálgicos remarcados por el Banco Mundial reside en la vulnerabilidad externa y las restricciones que impone la escasez de divisas en el Banco Central. El reporte indicó que la persistencia de tensiones cambiarias y los compromisos de deuda internacional requieren una mayor certidumbre regulatoria y una apertura comercial secuenciada que no asfixie a los entramados productivos locales. En este sentido, la entidad crediticia remarcó la necesidad de avanzar en reformas estructurales que promuevan la competitividad genuina y aseguren redes de contención social adecuadas para evitar que la prolongación del ajuste profundice los índices de vulnerabilidad socioeconómica.





