boca de pozo
Para 9 de cada 10 trabajadores, el salario no alcanza
El 87% dice que su sueldo no cubre las necesidades básicas y al 73% le dura dos semanas o menos.
Si los trabajadores argentinos recibieran un aumento salarial hoy, la mayoría no lo ahorraría ni lo gastaría en algo nuevo. El 46% lo usaría para pagar deudas. El dato está en el informe “¿Qué pasa con el salario?”, un relevamiento de la plataforma Bumeran que sintetiza en una sola cifra el estado de las finanzas de los hogares: no es una crisis de consumo, es una crisis de solvencia.

El 87% de los trabajadores considera que su salario no alcanza para cubrir sus necesidades básicas, dos puntos más que hace doce meses. El 74% percibe que su poder adquisitivo empeoró en el último año, 16 puntos más que en 2025, cuando esa respuesta alcanzaba al 58%. La desaceleración de la inflación no se tradujo en recuperación de ingresos reales. El salario mínimo real se ubica un 40,5% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
Un mes de dos semanas
Al 73% de los trabajadores el sueldo le rinde dos semanas o menos. Dentro de ese universo, el 28% afirma que apenas cobra destina la totalidad al pago de cuentas y el 15% dice que le alcanza para menos de una semana. Solo el 9% llega a fin de mes con algo de margen.
El principal destino del ingreso es el alquiler, según el 44% de los encuestados. Lo sigue la alimentación (27%), el pago de deudas (16%), la educación (5%), y salud y transporte (3% cada uno). El orden no sorprende: las tarifas acumularon una suba del 475% desde noviembre de 2023 frente a una inflación del 329%, y el precio de los alquileres siguió escalando en el mismo período.
Deuda estructural
El endeudamiento dejó de ser un episodio para convertirse en una condición permanente de las finanzas familiares. El 77% de los encuestados tiene algún tipo de deuda, cinco puntos más que en 2025. Nueve de cada diez no pueden ahorrar nada, y entre quienes no lo logran, el 54% dice que el sueldo directamente no alcanza, el 19% señala las deudas como obstáculo y el 12% menciona la necesidad de cubrir gastos básicos.
Es el mismo ciclo que describía el Monitor de Opinión Pública de Zentrix el mes pasado: el crédito financia las últimas semanas del mes, se paga con el ingreso del siguiente, que también se agota antes. La mora bancaria trepó al 12,8% en mayo, máximo en 20 años, con 5,8 millones de personas con más de 90 días de atraso.
La presión se extiende a la red familiar
La estrechez no se limita al núcleo inmediato. El 50% de los consultados ayuda económicamente a familiares o personas cercanas, de manera regular (25%) u ocasional (25%). El ingreso formal no solo no alcanza para el propio hogar: también sostiene, parcial o totalmente a otros.
Federico Barni, CEO de Bumeran en Jobint, lo formuló con precisión: la desaceleración inflacionaria “no implica automáticamente una recuperación del salario real”. Después de años de pérdida acumulada, el desafío ya no pasa solo por ganarle a la inflación sino por “reconstruir capacidad de consumo y previsibilidad”.
La pregunta implícita es en qué plazo y con qué herramientas; y cómo hacerlo sin desatar y un nuevo proceso inflacionario.





