boca de pozo
Milei pide paciencia y Caputo vaticina milagros
El Gobierno se enfrenta a su propio discurso y asegura que lo mejor está por venir. Ahora si.
Milei y Caputo vuelven a coquetear con una de las muletillas clásicas del conservadurismo local: «hay que pasar el invierno», las remozadas luces al final del túnel que veía Gabriela Michetti o el segundo semestre que sigue esperando Mauricio Macri. Frases que no producen buenos augurios.
Pero el actual oficialismo tiene otro problema: antes de pedir paciencia, decía que lograron domar la inflación -que crece desde hace nueve meses-, bajar la pobreza y aumentar la actividad.

Tres ejes que, más allá de las aristas de cada uno, no tienen un correlato sólido en la percepción social y que, de ser ciertos y contundentes, el Presidente sólo tendría que pedir la paciencia de los que gozan con el sufrimiento de los otros.
En el último informe de la consultora Aresco, se reporta que la inflación se volvió a ubicar entre las principales preocupaciones de los argentinos, en el segundo puesto; el aumento de la morosidad en las familias que registran los bancos alcanzó niveles récord de los últimos veinte años mientras crece el consumo con tarjetas de crédito para financiar gastos corrientes; en tanto que el desempleo subió al 7.5 por ciento en el último trimestre de 2025 y aumenta la informalidad laboral.
Un puñado de datos que golpean el corazón del gobierno y el rostro de su magullado relator, silenciado en las últimas semanas, pero no tanto por la contundencia de los datos, a los que es inmune, sino por la indisimulable inmoralidad que abrigan sus inversiones inmobiliarias desde que está en la función pública.
Y si bien las disonancias entre el relato que construyen los oficialismos y la percepción social son parte tolerable de la atmósfera sonora de los sistemas de representación política, el gobierno se encuentra ahora discutiendo con lo que el mismo gobierno venía diciendo, al menos, desde abril de 2024, cuando en una cena de la fundación que administra Agustín Laje, el presidente Javier Milei vaticinó que la economía subiría como pedo de buzo.
Dos años después, Milei reconoció que la gente está pasando un momento difícil y el ministro de Economía Luis Caputo prometió que, tras la inflación de marzo, que estará por encima del 3 por ciento, el índice bajará y los próximos 18 meses serán de crecimiento. Ahora si, le faltó decir al ministro.

Crece el patentamiento de autos importados.
Este lunes también se dio a conocer el índice de patentamientos de vehículos durante marzo de 2026. Si bien el indicador muestra niveles positivos del 3.3 por ciento respecto a igual mes del año anterior, no es menos llamativo que más del 82 por ciento de los autos que se patentaron en marzo de este año son importados.
Dato que se reduce a un número no menos inquietante de 54.9 por ciento en materia de maquinaria agrícola e industrial, y al 41.4 en transporte de cargas.
Estos datos que se desglosan del índice de patentamiento automotor que elabora el INDEC tal vez sirva para ilustrar un proceso que se da en otras actividades que, como el metalúrgico y el metalmecánico, muestran crecimiento con cierre de fábricas, caída de puestos de trabajo y una mayor primarización de la economía argentina.



