boca de pozo
Vaca Muerta, «sin vacantes»
Pese al acuerdo con Santa Fe, Figueroa dijo en EE.UU. que no hay empleo para los de afuera.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, lanzó una definición fuerte sobre el empleo en Vaca Muerta durante el «Argentina Week», el evento realizado en Nueva York que reunió a cientos de empresarios del sector energético junto al presidente Javier Milei.
Ante la consulta de un periodista sobre la demanda laboral en la formación shale más importante del país, el mandatario neuquino dejó una frase que resume su postura: el trabajo primero debe ser para los neuquinos.
“Nosotros estamos trabajando para que el trabajo sea primero para los neuquinos», dijo Figueroa
«Pero le va a sobrar trabajo», replicó el periodista.
«Cuando sobre trabajo será el momento de convocar a otras provincias”, cerró el gobernador, con un gesto adusto y cortante.
El gobernador sostuvo que el crecimiento de la actividad petrolera es un hecho, pero aclaró que la estrategia provincial apunta a formar mano de obra local antes de abrir las puertas a trabajadores de otras regiones.
“¿En crecimiento? Por supuesto, no le privamos a nadie que vaya, pero estamos generando a través del Instituto Mata Vaca Muerta y varias herramientas la formación primero para los neuquinos y después posteriormente, cuando estén los lugares ya asignados que le corresponden a Neuquén, seguramente vamos a contribuir para que la formación llegue también a otros lugares”, agregó el mandatario.
La contradicción con Santa Fe
Las declaraciones llaman la atención porque apenas una semana atrás el propio Figueroa firmó convenios con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, orientados justamente a facilitar la llegada de empresas santafesinas a la cadena productiva de Vaca Muerta.
Ese acuerdo apunta a integrar a firmas metalmecánicas e industriales de Santa Fe en el desarrollo del shale neuquino, una decisión que fue celebrada por cámaras empresarias de esa provincia.
La pregunta que empieza a circular en el sector es inevitable: si el trabajo debe ser primero para los neuquinos, por qué abrir el juego a otras provincias para participar del negocio.
En paralelo, dentro de algunos círculos empresariales vinculados a Vaca Muerta empieza a crecer cierto malestar.

Rolando Figueroa con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro.
Varias empresas neuquinas que invirtieron en certificaciones, normas de calidad como ISO 9001, auditorías y procesos para cumplir con los requisitos de la industria aseguran que, en la práctica, el “compre neuquino” no siempre se respeta cuando la política entra en juego.
El reclamo es simple: sostienen que las reglas de juego deberían ser claras y previsibles, sobre todo en una actividad que exige inversiones permanentes en estándares internacionales.
¿Hay o no hay trabajo?
El trasfondo del debate es más profundo. Por un lado, Vaca Muerta sigue expandiéndose, con nuevos proyectos de producción, ampliación de infraestructura y exportaciones crecientes de petróleo y gas.
Por otro, el mensaje político del gobierno provincial apunta a administrar el acceso al empleo y a la cadena de proveedores para priorizar a Neuquén.
Entre acuerdos con otras provincias, discursos de defensa del trabajo local y tensiones empresariales, una pregunta empieza a instalarse en el corazón de la industria energética argentina:




