Neuquén
El ciclo lectivo arranca con demoras por obras en escuelas de Confluencia
Un plan de refacciones profundas en edificios educativos de Neuquén avanza desde diciembre y obligará a reprogramar el comienzo de clases en algunos establecimientos.
El inicio del ciclo lectivo en Neuquén tendrá este año un escenario particular en parte del Departamento Confluencia. Un conjunto de escuelas no podrá abrir sus puertas en la fecha prevista debido a obras estructurales que se encuentran en plena ejecución. Se trata de trabajos de gran magnitud, iniciados a fines de diciembre, que apuntan a resolver problemas históricos en edificios con décadas de uso intensivo y que ya no admitían soluciones parciales.
La situación alcanza a cerca de una decena de establecimientos y forma parte de un plan integral de mantenimiento escolar que el gobierno provincial puso en marcha antes de fin de año. Según se explicó oficialmente, las tareas incluyen desde refuerzos en cimientos hasta el recambio total de techos, además de mejoras generales en las condiciones edilicias. El objetivo, remarcan, es garantizar espacios seguros y funcionales para estudiantes y docentes, aunque eso implique postergar el arranque de clases en algunos casos puntuales.

El director de Mantenimiento Escolar, Luciano Saborido, brindó detalles del alcance de las obras en declaraciones a LU5. Allí señaló que el foco está puesto en intervenciones profundas, especialmente en edificios antiguos que acumulan años de desgaste. “Estamos muy bien en lo que es el mantenimiento preventivo, pero además tenemos un plan ambicioso de mejoras estructurales. Hay escuelas que, por su edad y por la intensidad de uso, necesitaban una solución de fondo”, explicó.
Las tareas no se limitan a arreglos menores. En varios casos se avanza sobre componentes clave de la estructura, como techos completos, bases y sistemas que ya no resistían reparaciones parciales. La lógica del plan, según indicaron desde el área, es aprovechar el receso estival para encarar obras que durante el ciclo lectivo resultarían imposibles de ejecutar sin afectar la actividad escolar.
Entre los ejemplos mencionados por Saborido se encuentra el recambio total de techos en edificios que llevaban años acumulando capas de reparaciones provisorias. “Había escuelas donde el techo tenía cuatro o cinco capas de membrana. Eso ya no soporta más parches, había que hacerlo de nuevo”, detalló al referirse, entre otros casos, a intervenciones realizadas en establecimientos técnicos con grandes espacios como gimnasios.
Qué pasará con el inicio de clases
Uno de los puntos que más inquieta a las familias es el impacto concreto de estas obras en el calendario escolar. Desde el área de Mantenimiento Escolar buscaron llevar tranquilidad y aclararon que no se trata de escuelas en mal estado ni de problemas de seguridad sin atender. “No hay ningún edificio que no inicie el ciclo lectivo por falta de mantenimiento o por un problema edilicio urgente”, afirmó Saborido. Sin embargo, reconoció que algunas instituciones no llegarán a la fecha prevista simplemente porque las obras en curso son de gran escala.
Entre los establecimientos que podrían tener una apertura diferida se mencionan la Escuela 280, la Escuela 101, el IFD N°9 y el CPEM N°1 de Centenario. En el caso puntual de la Escuela 101, el funcionario fue claro: el edificio no estará listo para el 25 de febrero y será habilitado una vez que finalicen los trabajos y se realicen las verificaciones correspondientes.
Desde el gobierno provincial sostienen que estas demoras deben leerse como parte de una planificación que prioriza soluciones duraderas. La apuesta es que las intervenciones actuales eviten problemas recurrentes durante el año y reduzcan la necesidad de suspensiones de clases por cuestiones edilicias, una situación que en ciclos anteriores generó reclamos y complicaciones logísticas.
Mientras tanto, las comunidades educativas de las escuelas alcanzadas esperan definiciones sobre fechas alternativas y modalidades de inicio. La información oficial indica que cada caso será comunicado de manera puntual, con el objetivo de ordenar el comienzo del ciclo sin improvisaciones.



