Neuquén
ATEN evocó al sobischismo y tensó la relación de los gremios con Rolando Figueroa
El gremio docente pide abrir una negociación que el Gobierno considera cerrada. Guagliardo se jugó una carta fuerte al comparar a Figueroa con Sobisch. Una receta peligrosa en estos tiempos.
La decisión del gobierno de Rolando Figueroa de cerrar la paritaria de ATEN por decreto agitó las aguas en otros sindicatos y organizaciones. Se empieza de a poco, a crear la figura de un enemigo, que en este caso es el gobierno provincial.
Bajo ese concepto y con la solapada idea de que el gobierno de Figueroa tiene indicios de ser como el de Jorge Sobisch, se pone una piedra gigante en las negociaciones, donde cada quien concibe de manera distinta los límites del no como respuesta.
El mismo Figueroa salió a decir este lunes que se podrían construir 64 escuelas con fondos que se destinan a las suplencias docentes, algo que pareciera una caja negra que nadie quiere abrir ni discutir en ningún gobierno. Quien empiece a abrir esa caja, aparece la figura del gobierno autoritario.
Se asiste a una política donde el límite que puso el gobierno a la discusión se toma como un autoritarismo extremo, dejando huérfana la idea de un estado que tiene que seguir con la prestación de servicios, más allá de la discusión salarial y con los gremios.
La dirigencia gremial empieza a transitar un camino conocido, de estereotipos, donde la palabra «autoritarismo» aparece como limitante para cerrar una discusión.
“Rechazamos el decreto porque además implica un cercenamiento de los derechos laborales y el cierre del diálogo y nos hace retrotraer a cuando el gobierno de la provincia respondía con represión”, dijo Marcelo Guagliardo, secretario general de ATEN provincial.

ATEN en Casa de Gobierno rechazó el decreto del gobierno y se tensa el conflicto.
El sólo hecho de haber evocado una actitud pasada del gobierno neuquino, tiene un nombre y apellido de manera implícita: Jorge Sobisch, ex gobernador que marcó un quiebre en el MPN con el asesinato de Carlos Fuentealba, una bandera inclaudicable para el gremio docente.
Guaglardo no lo dijo, pero sugirió ir redactando tesis ante los demás gremios, aunque aún falten páginas de esta compleja lectura, que será la relación de los gremios con el gobierno de Figueroa.
El rechazo al decretazo educativo del gobierno convocó frente a Casa de Gobierno no sólo a ATEN en pleno (las 22 seccionales junto con Angélica Lagunas) sino también a gremios como Sejun (que tiene un frente abierto con el Tribunal Superior de Justicia por salarios) APH, Adunc, UPCS, Sitramune y Siprosapune. También recibió la solidaridad de Viales, un gremio que sí aceptó la oferta del gobierno provincial.
Pero la comparación del decreto de Figueroa con las “viejas prácticas autoritarias” del gobierno de Sobisch pone un manto opaco a la relación con ATEN. Es tensar el conflicto desde un lugar que rebota en las fibras íntimas del gobierno, donde el Frente Neuqinizate también se nutre de funcionarios que vienen del peronismo, como la ministra de Educaicón Soledad Martínez.
ATEN: la delgada línea con el autoritarismo
Vale decir que la negociación salarial que llevó a cabo el gobierno con el ministro Jorge Tobares, le sirvió solo a ATE y UPCN, pero estuvo lejos de ser efectiva con el sindicato docente. ¿Cómo puede leerse esto en los 100 días que lleva el gobierno?
El gremio docente, como la otra cara del conflicto, es reactivo a discutir temas sensibles, ante cualquier forma de gobierno, sea del peronismo, el MPN o libertario.
Pero en la discusión hay mucho más: la cantidad de cargos creados, las licencias y el nivel de ausentismo que según una última auditoría externa del gobierno de Neuquén, llega al 25%. Un número nada agradable, y que ni se compara con ninguna actividad económica.
ATEN ratificó el paro por 72 horas que comenzará este martes, en la previa de la Semana Santa. Una fecha lúgubre para el gremio, que no encuentra una salida. Ni adentro ni afuera del gremio.




