Neuquén
ATEN y el Gobierno vuelven a negociar mientras crecen los reclamos
La provincia convocó a una mesa de diálogo tras reconocer diferencias con el gremio docente. Licencias, transporte y problemas en escuelas rurales están entre los temas que más tensión generan.
El conflicto docente en Neuquén volvió a sumar un nuevo capítulo y esta vez fue el propio Gobierno provincial el que salió a reconocer que la relación con ATEN atraviesa un momento de tensión. La ministra de Educación, Soledad Martínez, confirmó que la próxima semana habrá una mesa de negociación para intentar destrabar varios reclamos que el gremio viene planteando desde hace semanas y que ya empezaron a impactar en el clima dentro de las escuelas.
La convocatoria llega en medio de cuestionamientos por licencias médicas, problemas con el transporte de docentes, demoras administrativas y situaciones vinculadas a establecimientos rurales y educación en contexto de encierro. Aunque desde Provincia aseguran que el diálogo sigue abierto, admiten que hay diferencias más profundas de las habituales y que algunos temas todavía están lejos de resolverse.
“Tenemos situaciones que resolver y probablemente se generaron diferencias mayores a las que solemos tener”, reconoció Martínez al referirse al escenario actual. La ministra intentó bajarle el tono al conflicto, aunque dejó claro que la discusión atraviesa varios frentes al mismo tiempo y que la gestión educativa enfrenta una complejidad creciente.
La discusión por las licencias y la Resolución 411
Uno de los puntos que más ruido generó en las últimas semanas es la Resolución 411, vinculada al nuevo esquema de salud ocupacional docente. Desde ATEN vienen cuestionando el alcance de la medida y alertando sobre posibles controles excesivos sobre las licencias médicas.
En ese contexto, la ministra aclaró que la normativa todavía no está en funcionamiento porque falta completar la estructura administrativa encargada de aplicarla dentro del Consejo Provincial de Educación. Según explicó, el objetivo oficial es avanzar en auditorías y seguimiento de certificados médicos para ordenar el sistema y mejorar los controles.
El Gobierno sostiene que el universo alcanzado incluye a casi 39 mil trabajadores entre docentes y auxiliares, lo que convierte a la iniciativa en uno de los procesos administrativos más grandes dentro del sistema educativo neuquino.
Desde el gremio, sin embargo, persiste la preocupación sobre cómo se implementarán esos controles y qué impacto podrían tener sobre trabajadores con carpetas médicas activas o tratamientos prolongados. Por ahora, el tema quedó instalado como uno de los ejes más sensibles de la próxima negociación.
Transporte, escuelas rurales y reclamos que siguen abiertos
Otro de los focos de conflicto aparece en el transporte docente, especialmente para trabajadores que viajan entre Junín de los Andes y San Martín de los Andes. Allí hubo reclamos por demoras en la entrega de tarjetas vinculadas al boleto docente y dificultades para acceder al beneficio.
Martínez reconoció los problemas administrativos y aseguró que el Ejecutivo analiza posibles compensaciones para quienes no pudieron utilizar el sistema durante varios días. Aunque evitó dar precisiones sobre fechas o mecanismos concretos, confirmó que el tema será parte de la agenda de diálogo con ATEN.
La lista de reclamos no termina ahí. También hay cuestionamientos por rendiciones administrativas en escuelas, dificultades operativas en establecimientos rurales y planteos relacionados con la educación en contexto de encierro, un área que suele quedar fuera del debate público pero que mantiene problemas estructurales desde hace años.
En el Gobierno provincial creen que la mesa de negociación puede servir para descomprimir el escenario antes de que escale el conflicto. En ATEN, mientras tanto, siguen de cerca las respuestas oficiales y no descartan avanzar con medidas si no aparecen soluciones concretas.
Por ahora, ambas partes mantienen el diálogo abierto. Pero detrás de las declaraciones conciliadoras, lo que aparece es un sistema educativo atravesado por reclamos acumulados, problemas de funcionamiento y discusiones que vuelven a poner presión sobre la relación entre el Ejecutivo y uno de los gremios con más peso en Neuquén.




