boca de pozo
Caputo celebró una encuesta como si fuera un dato oficial y después atacó al periodismo por las encuestas
Desesperada maniobra del Ministro para recrear un cambio de humor social.
Luis Caputo tuiteó ayer a la tarde con la velocidad de quien encontró munición en medio de un apuro. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que elabora la Universidad Torcuato Di Tella había subido 6,4% en agosto, y el ministro de Economía no tardó en sacar conclusiones. «El registro más alto de los últimos 20 años para 2 años y medio de mandato», escribió, y enumeró lo que llamó «dos conclusiones obvias»: primero, «datos oficiales matan encuestas»; segundo, «el nivel de operación periodística está en nuevo récord».

El registro más alto de los últimos 20 años para 2 años y medio de mandato.
Dos conclusiones obvias:
1. Datos oficiales matan encuestas
2. El nivel de operación periodística está en nuevo récord https://t.co/3wQSyVvxui— totocaputo (@LuisCaputoAR) August 24, 2026
El problema es que el ICG no es un dato oficial. Es exactamente lo que Caputo dijo que mata: una encuesta. La elabora la Escuela de Gobierno de la UTDT en base a un relevamiento de la consultora Poliarquía sobre mil casos en 39 localidades del país. El ministro usó una encuesta para desacreditar las encuestas, sin que aparentemente nadie en el equipo de comunicación lo advirtiera antes de publicar. Como si fuera poco, quienes elaboraron la encuesta advirtieron en el mismo informe que la mejoría del índice en favor del gobierno podría responder a un error muestral.
Qué dice el ICG de agosto
La ironía es que el propio informe que Caputo eligió para celebrar contiene varias advertencias que su tuit omitió. La serie mensual del año muestra caídas en enero (-2,8%), febrero (-0,6%), marzo (-3,5%), abril (-12,1%), mayo (-1,6%) y julio (-6,5%). La suba de agosto es la segunda mejora en ocho meses.
A su vez la UTDT advierte explícitamente en sus conclusiones que la suba probablemente responda al error muestral antes que a cambios reales en el humor social. El salto más llamativo — el 66,3% de mejora entre los jóvenes de 18 a 29 años — es, según la propia universidad, el dato estadísticamente menos confiable, porque ese segmento concentra la menor cantidad de casos de la muestra.
En términos interanuales, el ICG cayó 2,8%, y el promedio del índice durante toda la gestión Milei bajó a 2,36 puntos, su registro más bajo desde que asumió.
En el mismo agosto en que el ICG subió 6,4%, el Índice de Confianza del Consumidor — también elaborado por la Di Tella — cayó 1,1%. Dos encuestas de la misma universidad, publicadas el mismo día, con resultados que apuntan en direcciones opuestas. Caputo eligió una y llamó «operación periodística» a quienes miran la otra.
Días antes, el propio Milei había criticado en duros términos a quienes cuestionan el rumbo económico por «una encuesta de mil casos» — en referencia, justamente, al ICC de la Di Tella. La encuesta del ICG también tiene mil casos. También la hace Poliarquía. También la elabora la Di Tella. La diferencia está en el resultado.
Lo que el episodio revela no es solo un desliz de comunicación: es la necesidad del Gobierno de encontrar señales positivas en un contexto donde los indicadores sociales y económicos que venimos siguiendo en Política Viral muestran un cuadro de deterioro sostenido.






