Política
La CGT le exigió a Caputo regular tasas y lanzar un plan de refinanciación
Las tres centrales sindicales marcharon ayer al Palacio de Hacienda y dejaron un documento que describe el ahogo financiero de familias y Pymes.
La morosidad bancaria de los hogares trepó al 12,8% en junio de 2026, acumulando un salto desde el 2,5% de octubre de 2024. Con ese cuadro como telón de fondo, la CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores marcharon ayer al Ministerio de Economía y le dejaron a Luis Caputo un documento con tres exigencias concretas: regulación de tasas, auxilio a Pymes y un programa de refinanciación de deudas.

El cotitular de la CGT, Cristian Jerónimo, fue directo desde el acto de cierre: «Que no se haga el distraído, que este no es un problema entre privados. Este modelo económico llevó a la gente a un grado de endeudamiento que todos los días se agudiza».
Qué dice el documento de los sindicatos
El escrito cegetista parte de un diagnóstico que los datos oficiales confirman: la mora ya no es un fenómeno marginal. La morosidad de las familias con billeteras virtuales saltó del 7,3% en noviembre de 2024 al 29,6% en mayo de 2026, superando incluso el pico de la pandemia.
El documento señala que cuando una familia deja de poder pagar una tarjeta o un préstamo, deja de consumir. Cuando una empresa no puede financiar su capital de trabajo, reduce su actividad. Y cuando cae el consumo y cae la producción, se resiente el empleo.
La CGT pone especial énfasis en el segmento más desprotegido: las familias que, excluidas del crédito formal, terminan en manos del financiamiento informal a tasas usurarias. A mayo de 2026, la tasa de mora de las personas físicas alcanzó el 16,82%, un récord histórico, con una arquitectura crediticia orientada a financiar la supervivencia cotidiana: alimentos en cuotas, medicamentos y boletas de servicios.
Las exigencias son precisas. Primero, que el BCRA cumpla su función regulatoria sobre las tasas de interés aplicables a préstamos bancarios, billeteras virtuales y toda forma de endeudamiento con personas físicas. Segundo, que el Gobierno analice el endeudamiento de las Pymes que compromete su capital de trabajo y amenaza las fuentes de empleo. Tercero, la puesta en marcha de un programa de refinanciación de deudas con tasas acordes a la evolución de los ingresos.
El trasfondo político del documento es claro: la CGT le está diciendo al Gobierno que el equilibrio macroeconómico que exhibe Caputo tiene un costo que no aparece en los índices financieros pero sí en los balances de los hogares. Según los economistas de LCG, el alza de la mora responde a la combinación de tasas de interés activas elevadas y salarios que no terminan de recomponerse, en un esquema donde la tasa real se ubica por encima de la inflación y las deudas no se licúan con el tiempo.
Sin respuesta oficial
Al cierre de esta nota, el Ministerio de Economía no había emitido ningún pronunciamiento sobre el documento ni sobre las demandas sindicales. Desde el Gobierno, la postura pública ha sido confiar en que la marcha de la macro pondrá las cosas en su lugar y es un problema entre privados.





