Neuquén
Peaje al tránsito petrolero en Vaca Muerta: arranca en enero
Neuquén implementará en enero un sistema propio de peajes con tecnología free flow en los corredores de Vaca Muerta, enfocado en el tránsito pesado de la industria hidrocarburífera y pensado como herramienta de control y mantenimiento de las rutas.
El Gobierno de Neuquén pondrá en marcha el primer peaje provincial sobre la Ruta 7, a la altura de Picada 19, uno de los corredores clave de acceso a Vaca Muerta. El ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig, adelantó que “la fecha fijada es enero” y que la Provincia ya licitó y adquirió el equipamiento necesario para que el sistema esté operativo en ese plazo. La decisión se inscribe en el Plan Vial que busca sostener una infraestructura sometida diariamente a miles de vehículos vinculados a la producción hidrocarburífera.

El modelo elegido será de tecnología free flow, sin cabinas de peaje, lo que permitirá identificar los vehículos mientras circulan y gestionar el cobro de forma automática. La operación estará a cargo de la Dirección Provincial de Vialidad y se desarrollará bajo un esquema íntegramente provincial, que demandó más tiempo que una concesión privada pero dejará instalada una estructura replicable en otros puntos de la red. Koenig sintetizó esta lógica como “lo vamos a hacer nosotros: una vez que tenés el modelo funcionando y la estructura armada, después es copiar y pegar”.
En cuanto a quiénes pagarán, la normativa establece que los vehículos particulares pertenecientes a residentes de Neuquén quedarán exceptuados del cobro. El peaje alcanzará principalmente a las camionetas de empresas, transportes comerciales y vehículos vinculados a la actividad económica y petrolera, así como a quienes circulen desde otras provincias. Asociado al sistema de peajes se instalarán balanzas dinámicas capaces de controlar el peso de los camiones sin detenerlos, con el objetivo de limitar el impacto del tránsito pesado sobre las rutas y evitar su deterioro acelerado.
En la primera etapa, el Gobierno proyecta dos puntos de control: uno en Picada 19 sobre la Ruta 7 y otro en la Ruta 17, ambos en corredores estratégicos de la zona hidrocarburífera. Koenig aclaró que los recursos obtenidos a través de los peajes se destinarán a preservar y mantener las rutas existentes, no a financiar desde cero nuevos trazados, por lo que se conciben como una herramienta de prevención y conservación. A partir de la experiencia inicial, la Provincia estudia extender el modelo a otros tramos críticos como las rutas 8 y 17 en el denominado Camino de la Tortuga, la Ruta 8 hacia Rincón de los Sauces, la Ruta 51 y pasos internacionales como Pino Hachado y Cardenal Samoré, además de la nueva traza de la Ruta 22 que pasará a administración provincial.
El ministro enmarcó estas decisiones en una discusión más amplia sobre cómo acompañar el crecimiento de Vaca Muerta con infraestructura acorde. Señaló que la producción hidrocarburífera debe ir de la mano de rutas, hospitales, escuelas y servicios, y que el Gobierno neuquino combina recursos propios, créditos de organismos internacionales, acuerdos con empresas petroleras y un fideicomiso privado con operadoras para financiar obras viales en la zona. El nuevo sistema de peaje en Ruta 7 será una pieza central de ese esquema: enero aparece como la fecha marcada en el calendario para que comience a funcionar en pleno corazón del tránsito petrolero, buscando aprovechar la “ventana económica” de Vaca Muerta sin que su crecimiento termine saturando la infraestructura provincial.





