Política
Inflación: trabajadores del INDEC denuncian censura por el IPC
Empleados del organismo reclaman por el bloqueo a la nueva fórmula de cálculo y exigen independencia técnica.
La junta interna de trabajadores del INDEC denunció que el Gobierno nacional mantiene bloqueada desde hace más de seis meses la implementación de la nueva metodología para medir la inflación. A través de un comunicado gremial y una jornada de movilización, los empleados del organismo estadístico alertaron que la negativa oficial a actualizar la canasta de ponderadores busca encubrir la pérdida del poder adquisitivo y «maquillar» el encarecimiento real del costo de vida.
Bloqueo de la metodología y reclamo por la independencia técnica
La protesta gremial se concentró en visibilizar que ya se cumplieron 184 días desde que el Poder Ejecutivo frenó la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) bajo el nuevo esquema técnico. Esta actualización pendiente está basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo 2017/2018), herramienta que otorga mayor peso a rubros que sufrieron fuertes aumentos, como tarifas de servicios públicos y boletos de transporte.
Según denunciaron los trabajadores, al mantener el cálculo con la estructura de consumo anterior, las estadísticas oficiales subestiman el impacto que los incrementos tarifarios tienen sobre los sectores asalariados:
-
Ponderadores desactualizados: La canasta vigente no refleja el peso actual de los gastos en servicios esenciales ni la quita de subsidios al transporte.
-
Deterioro salarial: Desde el gremio remarcan que los salarios formales e informales continúan perdiendo terreno frente a la suba generalizada de precios.
-
Pluriempleo y precarización: Advierten que el aumento del trabajo informal y las ocupaciones múltiples responden a la insuficiencia de ingresos y no a una recuperación del empleo.
Movilización, autarquía y estabilidad laboral
En el marco del plan de lucha, los trabajadores del organismo estadístico salieron a la calle para exigir la restitución inmediata de los criterios técnicos e institucionales del instituto. La medida de fuerza incluyó una serie de reclamos estructurales para el sector:
-
Independencia estadística: Exigieron que las decisiones metodológicas respondan estrictamente a criterios científicos y profesionales, sin injerencias políticas del Ejecutivo.
-
Autarquía para el organismo: Reclamaron un marco legal que garantice la autonomía funcional y presupuestaria del ente censal.
-
Recomposición salarial: Demandaron un aumento urgente y el pase a planta permanente del personal precarizado bajo contratos temporales.
El conflicto gremial expone la creciente tensión técnica dentro del organismo de estadísticas, en momentos donde consultoras privadas e instituciones sindicales advierten que la medición oficial subestima la dinámica real del costo de vida.



