boca de pozo
Martín Menem: Kicillof «fue el peor Ministro de la historia»
Los libertarios ven a Kicillof como su principal amenaza.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, apuntó este jueves contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof al asegurar que su desempeño como economista «fue una catástrofe para la Argentina», que fue «el peor ministro de la historia» y que «tendría que estar inhabilitado para ejercer cargos públicos». Las declaraciones televisivas del riojano llegan apenas días después de que la encuesta de Management & Fit ubicara a Kicillof en el primer lugar del ranking de imagen positiva entre los dirigentes nacionales, por encima incluso del propio Milei.

El apoyo al programa económico
Menem acompañó las críticas al gobernador bonaerense con un cerrado respaldo a la gestión nacional. Anticipó que la inflación de junio «probablemente vuelva a ubicarse por debajo del 2%» — en línea con lo que ya había proyectado el vocero presidencial Adrián Ravier y las consultoras Eco Go, C&T y Analytica — y enumeró los datos que, a su juicio, respaldan el rumbo: «Superávit primario, superávit financiero, mayores reservas en el Banco Central y una deuda con tasas más bajas. La macroeconomía está muy sólida».
Sobre el impacto en los sectores medios, reconoció que hay franjas de la población que todavía no perciben la reactivación, aunque transmitió una mirada optimista. «Empatizamos completamente con esas personas, a las que seguramente les llegue un poco más tarde esa mejora», dijo. Y agregó: «Si la política no jode, toda la economía va a mejorar».
También sostuvo que «el salario de la gente hace tres meses que le gana a la inflación», una afirmación que convive con los datos del salario real del sector privado registrado — que sigue por debajo de los niveles de una década atrás — y con seis meses consecutivos sin crecimiento del consumo masivo.
El tarifazo y el guiño a Carlos Menem
Consultado sobre la actualización de tarifas, el titular de la Cámara baja lo evaluó como parte de una «normalización del sistema» para evitar problemas de desabastecimiento, y afirmó que su tío, el expresidente Carlos Menem, «estaría orgulloso del gobierno de Javier Milei».
En el plano institucional, Menem garantizó que la racionalización de los recursos del cuerpo legislativo continuará. «La motosierra siempre está prendida. Hoy un diputado gana mucho menos que un senador. El diálogo parlamentario existe, pero yo no manejo el Senado», diferenció, en una indirecta a la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Sobre la salida de Manuel Adorni, se limitó a decir que «cree en la Justicia y en la división de poderes» y que el Gobierno tiene que «dar vuelta la página». Respecto del flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, afirmó tener «una buena relación» y que «hablan el mismo lenguaje», una señal en línea con el reordenamiento político que la Casa Rosada busca instalar desde esta semana.
Kicillof, el enemigo funcional
La agresividad discursiva contra Kicillof tiene una explicación que va más allá de la necesidad de revisar la historia. En el mismo estudio de Management & Fit publicado esta semana — donde la desaprobación de Milei alcanzó el 58,2%, el peor nivel de la gestión — Kicillof lidera el ranking de dirigentes por imagen positiva, seguido de Cristina Fernández de Kirchner, Bullrich y recién en cuarto lugar Milei. El gobernador bonaerense se consolida como una figura competitiva de cara a 2027 y, para el oficialismo, es una amenaza que conviene descalificar temprano.
La estrategia es la habitual: construir al adversario como responsable de la Argentina que se dejó atrás. Al oficialismo le sirve la memoria del pasado kirchnerista para explicar los rigores del presente y prometer los rendimientos del futuro.



