Política
Milei tomó juramento a Santilli y ajustó el tablero político de la Jefatura de Gabinete.
Javier Milei le tomó juramento este martes a Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete de Ministros en una ceremonia realizada en el Salón Blanco de la Casa Rosada, que formalizó el reemplazo de Manuel Adorni en uno de los cargos clave del Gobierno nacional. El acto se desarrolló ante la presencia del funcionario saliente, de ministros, secretarios, subsecretarios, familiares e invitados especiales, y contó además con la asistencia de catorce gobernadores y del jefe de Gobierno porteño, en una señal de articulación con las provincias y con el PRO.

La ceremonia se abrió con la lectura del Decreto 548/2026, mediante el cual el Poder Ejecutivo aceptó la renuncia de Adorni a la Jefatura de Gabinete y la de Santilli al Ministerio del Interior, agradeciendo los servicios prestados por ambos y oficializando el nuevo nombramiento. A continuación, el escribano general del Gobierno, Martín Rodríguez Giesso, leyó el acta de juramento, donde quedó establecido que Santilli asumía el compromiso de desempeñar el cargo “con lealtad y patriotismo”, cumpliendo y haciendo cumplir la Constitución Nacional según el artículo 93, tras lo cual Milei tomó la jura y el nuevo jefe de Gabinete firmó el libro de actas. Al finalizar, el Presidente invitó a Adorni al estrado y se produjo el abrazo entre Milei, Santilli y el funcionario saliente, una imagen que concentró la atención política de la jornada.
Entre los asistentes estuvieron los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba), Raúl Jalil (Catamarca), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Vidal (Santa Cruz), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Gustavo Sáenz (Salta), además de Jorge Macri por la Ciudad de Buenos Aires. La foto del Salón Blanco con gobernadores de distintos signos políticos fue leída como un gesto de respaldo institucional y, al mismo tiempo, como un intento del Gobierno de mostrar capacidad de interlocución con las provincias en medio de negociaciones complejas por recursos y reformas.
La llegada de Santilli también refuerza el peso de Karina Milei en la estructura de poder oficialista: la secretaria general de la Presidencia ya había respaldado a Adorni y ahora aparece como una de las principales patrocinadoras del nuevo jefe de Gabinete, al que viene impulsando desde su campaña legislativa en la provincia de Buenos Aires. La foto difundida desde Olivos el domingo 28 de junio, en la que Santilli aparece junto a los hermanos Milei, anticipó su designación y la intención de darle a la Jefatura de Gabinete un perfil menos administrativo y más político, con foco en la construcción de consensos y en la negociación con gobernadores y bloques parlamentarios.
Bajo el esquema que se replica de la gestión de Guillermo Francos, la Jefatura de Gabinete queda fusionada con Interior y se organiza en torno a dos vicejefes: Ignacio Devitt, hasta ahora secretario de Asuntos Estratégicos y hombre de confianza de Karina Milei, asume la vicejefatura ejecutiva, mientras que Gustavo Coria, colaborador cercano de Santilli, queda al frente de la vicejefatura del Interior. Este diseño busca un equilibrio de fuerzas entre la conducción central del Poder Ejecutivo y el espacio político de Santilli, combinando coordinación administrativa con protagonismo en el diálogo con provincias y Congreso en un momento en que el oficialismo necesita ordenar su agenda legislativa.
La nueva configuración no está exenta de tensiones internas: sectores del Gobierno expresaron malestar por lo que consideran un intento del PRO de capitalizar la designación de Santilli, mientras que La Libertad Avanza procura que el movimiento se traduzca en mayor capacidad de gestión y negociación. En ese marco, se espera que la primera actividad relevante del flamante jefe de Gabinete sea la reunión con diputados y senadores libertarios en la Casa Rosada, convocada para coordinar la estrategia parlamentaria del segundo semestre y enfrentar las dificultades del oficialismo para conseguir mayorías, en especial en el Senado.



