Neuquén
Media sanción al Súper RIGI: así votaron los diputados neuquinos
El proyecto que busca impulsar grandes inversiones vinculadas a nuevas industrias superó su primer paso en la Cámara de Diputados. El respaldo y las diferencias entre los representantes de Neuquén quedaron reflejados durante una sesión con fuerte debate político.
El Gobierno nacional consiguió este miércoles uno de los objetivos económicos que tenía marcados para este año. La Cámara de Diputados aprobó en general el denominado Súper RIGI, un régimen que apunta a atraer inversiones de gran escala en sectores tecnológicos, de innovación e inteligencia artificial. La iniciativa obtuvo 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones, por lo que ahora continuará su recorrido legislativo en el Senado.
En la votación no hubo sorpresas entre los representantes neuquinos. Los cuatro diputados que habitualmente acompañan las iniciativas del oficialismo nacional respaldaron el proyecto, mientras que el único legislador de Unión por la Patria volvió a expresar sus diferencias y votó en contra. De esa manera, la provincia volvió a mostrar una división clara en torno a una de las principales propuestas económicas impulsadas por la administración de Javier Milei.
Los votos de Neuquén y Río Negro
Los tres diputados nacionales de La Libertad Avanza por Neuquén, Gabriela Muñoz, Soladad Mondaca y Gastón Riesco, acompañaron la media sanción del proyecto. También lo hizo Karina Maureira, representante del espacio La Neuquinidad.
Durante el debate, Muñoz defendió la iniciativa y vinculó el crecimiento económico de la provincia con el contexto de inversiones que atraviesa Vaca Muerta.
«Neuquén es hoy el mayor motor de crecimiento nacional debido a todas las inversiones en petróleo, gas y oleoductos», sostuvo la legisladora, quien además aseguró que distintos inversores manifestaron expectativas positivas respecto del escenario económico argentino.
La postura opuesta fue la de Pablo Todero, diputado de Unión por la Patria. Durante su exposición señaló que el desarrollo de Vaca Muerta no comenzó con este régimen y consideró que las inversiones que hoy se encuentran en ejecución ya estaban previstas con anterioridad.
«Las inversiones que hoy están produciendo son previas al RIGI», afirmó el legislador, quien además sostuvo que el crecimiento del sector energético es el resultado de un proceso que lleva varios años.
En Río Negro también se mantuvo el esquema esperado. Lorena Villaverde y Aníbal Tortoriello votaron afirmativamente; Sergio Capozzi optó por la abstención, mientras que Adriana Serquis y Marcelo Mango, ambos de Unión por la Patria, rechazaron el proyecto.
Qué propone el Súper RIGI
El nuevo régimen busca ampliar el alcance del RIGI aprobado con la Ley Bases y orientarlo específicamente hacia industrias consideradas estratégicas para los próximos años, especialmente aquellas vinculadas con tecnología, inteligencia artificial, investigación científica y actividades de alto valor agregado.
Para incentivar el desembarco de grandes proyectos, el texto contempla una serie de beneficios fiscales y regulatorios destinados a mejorar las condiciones para quienes decidan invertir en el país.
Entre las medidas previstas aparecen reducciones en el Impuesto a las Ganancias, amortización acelerada de inversiones, créditos fiscales para el IVA, deducción de quebrantos sin límite temporal, beneficios en derechos de exportación e importación y un esquema de estabilidad normativa para los proyectos que ingresen al régimen.
Durante el tratamiento en comisiones también se incorporaron modificaciones que buscaron sumar apoyos. Una de ellas establece que el desarrollo de nuevas capacidades científicas, técnicas y tecnológicas será uno de los objetivos centrales del programa.
Otro punto relevante es que la reglamentación deberá definir qué actividades podrán ser consideradas como «nuevas industrias», utilizando parámetros objetivos para determinar qué proyectos podrán acceder a los beneficios.
Los cambios incorporados al proyecto
El texto aprobado también fija un plazo de cinco años para que las empresas presenten sus solicitudes de adhesión, con la posibilidad de extender ese período por un año adicional mediante un decreto del Poder Ejecutivo respaldado por una evaluación previa sobre el funcionamiento del régimen.
Además, las inversiones destinadas a investigación y desarrollo podrán computarse por el doble de su valor para alcanzar el monto mínimo exigido, aunque ese beneficio tendrá un límite del 20% sobre la inversión requerida.
Otro de los cambios que surgieron durante la negociación parlamentaria apunta a fortalecer la participación de empresas nacionales. Los proyectos deberán presentar un plan de desarrollo de proveedores locales y procurar que al menos el 20% de los bienes, servicios y obras contratados provengan de firmas argentinas, siempre que exista oferta competitiva.
Por último, la iniciativa contempla la creación de un Registro Público de Proyectos del Súper RIGI, que permitirá consultar qué emprendimientos ingresan al régimen y cuáles son los beneficios que reciben. Con la media sanción ya obtenida en Diputados, el debate se trasladará ahora al Senado, donde el proyecto buscará convertirse en ley.




