Neuquén
Licencias médicas para docentes: el nuevo esquema del CPE abre un conflicto con ATEN
El organismo educativo fijó un tope de días por enfermedad y ya genera rechazo en el gremio docente, que cuestiona los criterios y advierte sobre su impacto en la recuperación de los trabajadores.
El Consejo Provincial de Educación (CPE) aprobó un protocolo que fija un máximo de días de reposo según la enfermedad, una decisión que rápidamente encendió el rechazo de ATEN y abrió un nuevo capítulo en la relación entre el gobierno y el sector educativo.
La resolución ya comenzó a circular en las escuelas y plantea un cambio concreto: cada patología tendrá un límite de días para justificar la ausencia laboral. Desde el gremio sostienen que la medida desconoce las particularidades de cada caso y pone en discusión el criterio médico, mientras que desde el organismo educativo apuntan a ordenar y sistematizar el otorgamiento de licencias.

El nuevo esquema se basa en un nomenclador que establece un tope de días según el diagnóstico. Por ejemplo, una bronquitis podrá justificar hasta cinco días de licencia, mientras que una neumonía tendrá un rango de entre 10 y 15 días. En cuadros más leves, como sinusitis u otitis, el máximo será de cuatro días, y en casos como gastroenteritis o gastritis, el límite se fijó en tres.
También se incluyen dolencias frecuentes como lumbalgia, artritis o hemorroides, con un máximo de cinco días, y afecciones dermatológicas como dermatitis o micosis, que podrán extenderse hasta siete. En situaciones vinculadas a salud mental, el protocolo incorpora requisitos adicionales: certificados superiores a una semana deberán estar acompañados por informes médicos detallados, y en licencias prolongadas se exigirán evaluaciones complementarias.
La iniciativa fue aprobada por mayoría en el CPE, con el respaldo de los representantes del Ejecutivo. Las vocalías gremiales, en cambio, votaron en contra y ya venían anticipando su desacuerdo desde el año pasado, cuando comenzaron a detectarse criterios más restrictivos en el otorgamiento de licencias.
El planteo del gremio: “cada caso es distinto”
Desde ATEN cuestionan el corazón de la medida: la idea de establecer tiempos estándar para procesos de salud que, aseguran, no son iguales en todos los docentes. Plantean que la recuperación depende de múltiples factores, como la edad, el estado general y enfermedades preexistentes, por lo que consideran que fijar topes puede resultar arbitrario.
Una de las críticas más reiteradas apunta a la relación con los profesionales de la salud. Según el gremio, el protocolo reduce el peso del diagnóstico médico al imponer límites previamente definidos, lo que —entienden— puede derivar en altas anticipadas o en dificultades para completar los tratamientos.
Además, advierten que el nuevo sistema introduce una lógica más administrativa que sanitaria. Desde su mirada, la auditoría de licencias no debería reemplazar la evaluación médica individual, sino complementarla. En ese sentido, también reclaman que el área de salud ocupacional refuerce las tareas de prevención y acompañamiento, en lugar de centrarse únicamente en el control.



