boca de pozo
Neuquén baja la pobreza en los papeles, pero la calle muestra otra crisis
Hay menos pobres en comparación con el país. Pero crecen el malestar y la desigualdad.
El último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) señala que la pobreza en el conglomerado Neuquén-Plottier cayó del 26% al 22,4% en el segundo semestre de 2025. Son casi cuatro puntos menos. Una mejora que, en cualquier análisis grueso, debería ser motivo de alivio.
Sin embargo, en la vida cotidiana de la ciudad de Neuquén y la Confluencia, ese alivio no aparece.
El dato local incluso queda por debajo del promedio nacional (28,2%) y también mejora respecto del derrumbe inicial del primer semestre de 2024, cuando la pobreza había trepado a niveles críticos en todo el país.

La pobreza en Neuquén bajó 4 puntos, pero la percepción de la crisis y la desigualdad se ve en la calle.
En términos fríos, el descenso existe y es un motivo para celebrar, como casi del mismo modo en el que Javier Milei celebraba la baja de la inflación. También se replica a nivel país, donde la pobreza bajó más de tres puntos respecto al semestre anterior. ¿Estamos mejor que antes? Raro, pero en fin estos donde los números.
Es que hay una trampa en la lectura porque bajar no significa estar bien. Neuquén sigue teniendo más de un quinto de su población bajo la línea de pobreza. Y detrás del promedio, lo que crece no es solo la recuperación, sino también la desigualdad.
La provincia de los contrastes: no es Dubai
Neuquén se convirtió en una economía partida. Por un lado, salarios altos vinculados a la industria petrolera, consumo visible, patentamientos de autos cero kilómetro y sectores que todavía sostienen niveles de ingreso por encima de la media nacional.
Por otro, una masa creciente de trabajadores —sobre todo del sector privado— con paritarias retrasadas, ingresos erosionados por la inflación y un nivel de endeudamiento cada vez más profundo.
El resultado es una postal contradictoria. El consumo cotidiano no repunta al ritmo que sugieren los indicadores macro. Y eso se refleja en la queja constante del sector comercial, que advierte una caída sostenida en ventas, incluso en una provincia que genera riqueza como pocas.
El error de compararse para abajo
Uno de los argumentos más repetidos en el discurso oficial es que Neuquén está mejor que otras provincias. Es cierto. La Patagonia registra una pobreza del 25,4%, por debajo de regiones como el NEA o el NOA. Y Neuquén, con su 22,4%, aparece mejor posicionada.
Pero ahí radica uno de los riesgos más fáciles de caer en esa lectura, que es naturalizar la desigualdad por comparación. Medirse con los peores indicadores del país puede generar una falsa sensación de estabilidad. Como si estar “menos mal” implicara estar bien.
Lo que sí crece en Neuquen es la tensión social, oculta, porque no se ve en manifestaciones en las calles porque hay otros síntomas. La proliferación de “trapitos”, el aumento de personas en situación de vulnerabilidad, los episodios de violencia urbana, las muertes evitables y hasta los suicidios forman parte de un clima social cada vez más tenso.
Son fenómenos típicos de las grandes ciudades y Neuquén ya lo es.
La expansión acelerada, la migración interna atraída por Vaca Muerta están generando un escenario donde el crecimiento económico no derrama de manera equilibrada.
El dato más alarmante: los chicos
El informe del INDEC deja otro dato que debería encender todas las alarmas: el 41,3% de los menores de 14 años en Argentina vive en la pobreza.
Aunque el informe no desagrega ese nivel de detalle para Neuquén, la tendencia nacional impacta también en la provincia.
No es casual que en este contexto, en las grandes urbes, crezcan expresiones políticas disruptivas como La Libertad Avanza, pese a que el sistema económico nacional los ha excluido.
El sistema económico genera ganadores muy visibles y perdedores silenciosos, y el malestar encuentra canales de expresión en las redes sociales donde no todo es desinformación y fake.
Neuquén no es ajena a ese fenómeno. Y el mayor error sería creer que, por estar mejor que otros, no tiene problemas propios.




