boca de pozo
Villarruel aprovechó el viaje de Adorni con su mujer para pegarle otro estiletazo al Ejecutivo
El Jefe de Gabinete se convirtió en el campo de batalla de otra interna libertaria.
Victoria Villarruel volvió a mostrar distancia del Gobierno nacional al difundir en redes sociales mensajes de seguidores que cuestionaban al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por el viaje oficial que hizo a New York junto a su «compañera de vida». El estiletazo se hunde en un lugar que le duele a un Gobierno que se atribuye valores de austeridad y honestidad, sostenido en el supuesto estoicismo que rige la moral gubernamental.
A través de una publicación con tono irónico, Villarruel replicó comentarios críticos sobre el viaje a Nueva York de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, lo que generó nuevas señales de fricción dentro del espacio gobernante.

Uno de los mensajes difundidos señalaba que el propio funcionario había aclarado que la vicepresidenta “no es parte de esto”, una frase utilizada para remarcar diferencias entre Villarruel y el resto del Gabinete.
Los viajes de Adorni
Entre los comentarios que circularon en la publicación aparece una crítica directa al jefe de Gabinete.
“Adorni dijo que fue con su mujer a Estados Unidos porque su trabajo ‘es muy sacrificado’. Chau, me voy a la m…”, afirmaba uno de los mensajes compartidos.
Sobre el viaje a Punta del Este, Adorni dijo que “de su vida personal no habla”. ¿No es de interés público si un funcionario con sueldo congelado de $3,5 millones se sube a un vuelo privado que tiene un costo promedio de 15 mil dólares? Me suena a que si
pic.twitter.com/gmvxMHROZY— Manu Jove (@manujove) March 11, 2026
Otro de los comentarios recordó una de las consignas centrales de la campaña presidencial de Javier Milei: “Menos mal que el ajuste lo iba a pagar la política”.
La difusión de esos mensajes fue interpretada como un nuevo gesto de distanciamiento político de Villarruel respecto de la conducción del Gobierno.
Pero la forma en la que se reveló el viaje de Adorni y su compañera de vida, junto a la filtración de un viaje de placer a Uruguay, a bordo de un avión privado, alertan sobre un nuevo campo de batalla en una interna libertaria en la que Villarruel es sólo una comentarista.



