boca de pozo
Golpe a Aluar: Caputo quitó una protección antidumping y Pichetto denunció una revancha política
Economía quitó un arancel a hojas de aluminio de origen chino.
La decisión del Ministerio de Economía de eliminar el derecho antidumping que protegía a la industria nacional del ingreso de aluminio chino desató suspicacias en la escena política y reavivó la tensión entre el Gobierno y sectores vinculados a la producción industrial.
El encargado de ponerle voz a la crítica fue Miguel Pichetto, quien denunció que la medida es una represalia directa contra el empresario Javier Madanes Quintanilla, dueño de Aluar, la principal productora de aluminio del país, pero también de Fate, la empresa que hasta la semana pasada producía neumáticos.

“La decisión que tomó el Ministerio de Economía liberando de aranceles al aluminio chino es una represalia dirigida al empresario Madanes. El Gobierno juega con la vida de los trabajadores de Aluar. Es suicida abrir las importaciones al 0%, porque con China no se puede competir”, escribió Pichetto en su cuenta de X.
El fin de otra protección para la industria local
La medida fue oficializada a través de la Resolución 172/2026 del Ministerio de Economía, firmada por Luis Caputo, y dispuso el cierre del examen por vencimiento del derecho antidumping que regía desde 2020 sobre hojas de aluminio de origen chino.
El arancel eliminado era del 28% sobre el valor FOB de exportación y alcanzaba al foil de aluminio utilizado en envases de alimentos, bebidas, medicamentos y materiales para la construcción. La protección había sido establecida a pedido de Aluar, única productora local de aluminio primario y de este insumo estratégico.
Desde Economía justificaron la decisión en un informe de la Subsecretaría de Comercio Exterior, que concluyó que no existía dumping en el período analizado, aunque reconoció un margen de recurrencia del 14,47% al comparar exportaciones chinas hacia Chile.
La resolución de Economía, que lleva la firma de Luis Andrés Caputo, incluye citas a un informe oficial que parece contener una de las críticas más consistentes que tiene el gobierno contra la burguesía industrial local. Según la cita, mientras el precio internacional del aluminio bajó, el precio de las hojas de aluminio que contaban con la protección antidumping subió entre el 4 y el 7 por ciento entre 2022 y 2024.
La Comisión Nacional de Comercio Exterior advirtió que el foil de aluminio impacta en múltiples cadenas productivas de bienes de consumo básico y que, si bien representa apenas entre el 3 y 4% de la facturación de Aluar, la empresa concentra entre el 60 y 65% del costo de producción al ser la única fabricante local de aluminio primario.
Así y todo, el momento de la resolución, la incorporación de las mencionadas citas pero sobre todo la falta de diálogo real entre el gobierno y el sector industrial despiertan suspicacias en el sector industrial y en la política.
La semana pasada, la vicepresidenta Victoria Villarruel había aprovechado un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos para poner en valor una política industrial que proteja la producción nacional. Un enfoque que nada tiene que ver con la mirada liberal y monetarista de la gestión económica en curso.



