Cultura
Roxette sorprendió en el Movistar Arena con un histórico homenaje a Los Redondos
La banda sueca reafirmó su vínculo con el público argentino al interpretar los acordes de «Ji Ji Ji».
El regreso de Roxette a Buenos Aires, en el marco de su gira mundial 2026, alcanzó su punto máximo de efervescencia cuando el guitarrista Jonas Isaksson rompió el setlist habitual para tocar una versión instrumental de «Ji Ji Ji». El Movistar Arena, colmado por miles de fanáticos, estalló al reconocer el riff más emblemático de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. La banda ha convertido en una tradición el homenajear a clásicos del rock nacional durante sus visitas al país.
La elección de la pieza fundamental de Oktubre dejó «de cara» a los asistentes, quienes pasaron de los estribillos melódicos de la banda sueca al pogo en cuestión de segundos. Isaksson, con una ejecución precisa que capturó la esencia de la obra de Skay Beilinson, lideró el momento más alto de la noche antes de retomar los hits que hicieron de Roxette un ícono global. Este cruce generacional y estilístico reafirma que, a pesar del paso del tiempo y los cambios en su formación, el grupo mantiene intacta su capacidad de conectar emocionalmente con sus seguidores rioplatenses.

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Un tour con sello sudamericano
La presentación en Buenos Aires forma parte de un extenso tour internacional que inició en Sudáfrica y atravesó Australia y Europa antes de desembarcar en Sudamérica este 2026. Con fechas programadas también en Brasil, Uruguay y Chile, el paso por Argentina dejó un Movistar Arenas colmado.
No es la primera vez que Roxette recurre a este recurso; en giras anteriores ya habían rendido tributo a Soda Stereo con una versión de «De música ligera», una suerte de ritual de respeto hacia las leyendas del rock en español.
El homenaje cerró con el estadio al grito de «somos todos Redonditos», fusionando la prolijidad del pop europeo con la pasión del sentimiento ricotero. Para los críticos y fans presentes, el gesto de Isaksson y compañía no solo fue un acierto estratégico de producción, sino una muestra genuina de afecto hacia una audiencia que los recibe con fervor desde finales de los años 80.



