Neuquén
UNCo en alerta: advierten que sin fondos peligra el ciclo 2026
La rectora Beatriz Gentile señaló que la Ley de Financiamiento Universitario no se estaría cumpliendo y que el deterioro salarial supera el 50%. El conflicto ya llegó a la Justicia y abre interrogantes sobre el inicio de clases el próximo año.
La discusión por el financiamiento universitario volvió a ocupar el centro de la escena en Neuquén. Desde la conducción de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) advirtieron que el arranque del ciclo lectivo 2026 podría verse condicionado si no se regularizan las partidas que corresponden por ley. La rectora Beatriz Gentile planteó que la norma aprobada por el Congreso sigue vigente, pero no estaría siendo aplicada en los términos establecidos.
La UNCo reúne a miles de estudiantes, docentes y trabajadores no docentes en Neuquén y Río Negro, y funciona como uno de los principales polos académicos y científicos de la Patagonia. En ese marco, la conducción universitaria sostiene que la falta de actualización presupuestaria ya impacta en el funcionamiento diario y que el margen para sostener la actividad con recursos ajustados es cada vez más estrecho.

El eje del reclamo es claro: la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Según explicó Gentile, tras el rechazo parlamentario al veto presidencial, la normativa quedó plenamente vigente. Sin embargo, desde el Rectorado consideran que no se está ejecutando como corresponde.
Frente a ese escenario, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que nuclea a las universidades públicas del país, presentó una acción judicial para exigir el cumplimiento de la ley. Un juez federal dictó un fallo favorable, ordenando al Ejecutivo que garantice su aplicación. No obstante, el Gobierno apeló la resolución, lo que prolonga la incertidumbre en el sistema universitario.
Mientras la discusión avanza en los tribunales, las universidades siguen funcionando. Pero lo hacen —según reconocen desde la propia UNCo— con partidas que no acompañan la inflación ni la evolución de los costos operativos. Mantenimiento edilicio, servicios básicos, investigación, extensión y programas de becas forman parte de una estructura que depende directamente de la transferencia regular de fondos nacionales.
Salarios, el punto más sensible
Si hay un aspecto que concentra mayor preocupación es el salarial. De acuerdo con lo señalado por la rectora, la propuesta que trascendió desde el Ejecutivo contemplaría una recomposición del 12,3%, distribuida en cuotas entre abril y septiembre. Para la conducción universitaria, ese porcentaje no refleja la pérdida acumulada en los últimos años.
Las estimaciones internas indican que el deterioro del poder adquisitivo de docentes y no docentes rondaría el 50%, considerando los desfasajes registrados durante 2023 y 2024. En ese contexto, se reclama una convocatoria urgente a paritarias que permita discutir una actualización acorde a la inflación y recuperar parte de lo perdido.
El malestar ya se tradujo en medidas de fuerza. La comunidad universitaria confirmó su adhesión a un paro nacional y a distintas acciones gremiales. Más allá de los salarios, también hay inquietud por la reducción de fondos destinados a ciencia y técnica, un área estratégica para una región como la Patagonia, donde la universidad cumple un rol clave en el desarrollo productivo y tecnológico.
Un inicio de clases bajo interrogante
Por ahora, la UNCo mantiene su calendario académico. No obstante, la advertencia es concreta: si no se regularizan las partidas y no se garantiza el financiamiento universitario previsto por ley, el inicio del ciclo 2026 podría verse afectado.
El trasfondo es un escenario nacional atravesado por el ajuste fiscal impulsado por el gobierno de Javier Milei, donde el debate sobre el rol y el presupuesto de las universidades públicas volvió a instalarse con fuerza. En Neuquén, la discusión tiene impacto directo: miles de estudiantes dependen de la continuidad normal de las actividades académicas.



