boca de pozo
La CGT se reunió con gobernadores de Provincias Unidas y buscan «negociar» la reforma laboral
Pullaro, Torres y Sadir recibieron a la cúpula de la CGT en la Casa del Chubut.
Mientras en el Congreso se desarrollaba la jura de los nuevos legisladores, la cúpula de la CGT se reunió discretamente con tres gobernadores de Provincias Unidas para evaluar estrategias frente a la reforma laboral que impulsa el Ejecutivo nacional. El encuentro se realizó en la Casa de Chubut, en Sarmiento al 1100, y no tuvo anuncios previos ni confirmación oficial hasta último momento.
Participaron el mandatario anfitrión Ignacio Torres, Carlos Sadir (Jujuy) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe), junto a los triunviros cegetistas Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello, además de referentes como Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (UOCRA), José Luis Lingeri (Aysa), Pablo Pagez (SMATA) y Pablo Flores (AEFIP).
Reforma laboral en agenda y señales cruzadas
Según versiones periodísticas, la mesa giró mayormente en torno a la reforma laboral. La central obrera y los mandatarios coincidieron en la necesidad de articular una posición común, aunque siguen sin acceder al proyecto definitivo que prepara el Gobierno. Andrés Rodríguez afirmó que el objetivo es defender los derechos laborales frente a cualquier iniciativa que los afecte, mientras otra voz presente habló de un posible “bloque antirreforma”.
Sin embargo, los gobernadores mantienen públicamente una postura más abierta a negociar. Torres aseguró en un comunicado que fue una reunión “importante” para analizar la propuesta laboral nacional. Pullaro, incluso, viene sosteniendo que alguna modernización es necesaria, especialmente cuando un despido cuesta más que sostener un vínculo laboral conflictivo.
Días atrás, la cúpula cegetista se reunió con Sergio Massa y, según trascendió, el tigrense también les aconsejó negociar los términos de la reforma en lugar de abroquelarse en una resistencia absoluta para la que, según algunos analistas, no tienen la fortaleza política ni el respaldo social suficiente.
Entre la resistencia y la negociación posible
La posición sindical atraviesa un momento de tensión interna. La CGT pasó del rechazo total a aceptar que habrá discusión, con un diagnóstico implícito: el Gobierno tiene números para avanzar y no mostró interés en sentarse a una mesa formal. Los pedidos de diálogo, tanto públicos como reservados, no tuvieron respuesta.
En ese clima, algunos dirigentes temen llegar al debate legislativo con una postura defensiva y con poco margen para frenar una reforma profunda. El triunvirato rechaza esa lectura, aunque reconocen que el escenario probable es discutir para atenuar los cambios y empujarlos hacia una versión “light”.
Lo cierto es que de forzar esa negociación, todo indica que la CGT tendrá que hacerlo con los legisladores que estés dispuestos a darla, ya que el Gobierno no muestra voluntad de abrir más ámbito que el famoso y sustituible consejo de mayo.
Qué puntos inquietan a los gremios
Entre los aspectos filtrados por el oficialismo y que preocupan al sindicalismo aparecen:
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ultraactividad de convenios,
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negociación colectiva por rama,
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financiamiento de las organizaciones sindicales, especialmente el aporte solidario.
Si el Gobierno avanza sobre estas áreas, la CGT perdería poder de presión y estructura financiera, un retroceso que sectores internos comparan con el esquema sindical de principios del siglo XX, un modelo admirado por Milei.
Con el oficialismo decidido a avanzar en su reforma y los sindicatos buscando aliados, el rol de provincias y bloques legislativos será determinante. El encuentro en Casa de Chubut muestra que hay movimiento fuera del recinto.
La pregunta es si ese acercamiento tendrá una traducción política con capacidad real de negociación, o si la discusión terminará girando, como pasa muchas veces en el Congreso, en torno al tire y afloje entre Nación y provincia por la administración de la caja.




