Política
CAME alertó por cierre de empresas y caída del consumo: “No hay actividad que esté demandando empleo”
La gremial empresaria había respaldado las medidas del Gobierno, pero ahora manifiesta disgusto con sus consecuencias.
El presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Ricardo Diab, advirtió este jueves sobre el crecimiento en el cierre de fábricas y comercios en todo el país y señaló como principales causas la caída del consumo interno y la apertura de importaciones impulsada por el gobierno de Javier Milei. Además, afirmó que la Reforma Laboral que prepara la Casa Rosada “no generará empleo” en el contexto económico actual.
En declaraciones a Radio Rivadavia, Diab mencionó dos ejemplos recientes que encendieron alarmas en el sector PyME: el cierre de Whirlpool, que dejó 220 trabajadores sin empleo en Pilar, y la caída de La Suipachense, una histórica firma láctea. “No son grandes empresas, pero son significativas”, sostuvo.

“Sin consumo, el comercio no demanda y la industria no produce”
Según el titular de CAME, la recesión es hoy el principal obstáculo para la actividad productiva:
“La baja en el consumo hace que el comercio no demande a la industria, y las empresas terminan ajustando producción o directamente cerrando.”
Desde la entidad remarcaron que propusieron alternativas para reactivar el mercado interno, como planes de cuotas más extensos que permitan “estirar el salario” y sostener ventas. Sin embargo, las medidas no prosperaron:
“Si los bancos o las tarjetas no acceden, es muy difícil llevarlo a cabo. El Estado ya no interviene en nada que tenga que ver con los privados.”
Importaciones: “Muchas empresas ven que no son competitivas”
A la caída del consumo se suma la presión externa. Según Diab, la apertura importadora está golpeando a industrias que no pueden competir con los precios internacionales, especialmente los productos provenientes de China.
Incluso en sectores como el alimenticio —tradicionalmente más protegidos— se observa un incremento de mercadería importada, lo que agrava la situación de las fábricas locales.
“La tendencia es creciente. Empresarios que nunca pensaron en importar ahora lo analizan porque es la única forma de sobrevivir.”



