boca de pozo
Transfemicidio de Azul Semeñenko: dolor, duelo provincial y alto impacto político en Neuquén
El gobierno decretó dos días de duelo y suspendió campañas a una semana de las elecciones.
El hallazgo del cuerpo de Azul Semeñenko, trabajadora estatal trans desaparecida desde el 25 de septiembre, generó un alto impacto y sensibilidad en Neuquén y sacó el lado más oscuro de una provincia que vive una escalada de femicidios, desapariciones y violencia de género.
El Gobierno provincial declaró dos días de duelo y repudio al crimen, que se investiga como transfemicidio, pero el gesto institucional no calmó el malestar social. El decreto fue firmado por Zulma Reina, vicepresidenta primera de la Legislatura a cargo del Ejecutivo, ya que el gobernador Rolando Figueroa no lo hizo personalmente.

También La Neuquinidad, la alianza electoral del gobierno provincial, suspendió todas las actividades de cara a las elecciones del 26 de octubre.
“Este crimen pone de manifiesto la urgencia de redoblar los esfuerzos en la lucha contra la violencia y la discriminación”, señaló el Gobierno en un comunicado, en el que expresó su pesar y compromiso con las políticas de género.
Azul Semeñenko: trabajadora estatal en un área de violencia
Semeñenko, de 49 años, trabajaba en la Dirección Provincial de Protección Integral contra las Violencias, un área dedicada justamente a combatir la violencia de género. Su cuerpo fue hallado el martes en un canal de Valentina Norte Rural, con heridas punzocortantes en el tórax y los brazos y fracturas en el rostro, según confirmó el Ministerio Público Fiscal.

El gobierno provincial decretó dos días de duelo por el trasfemmicidio de una trabajadora estatal Azul Semeñenko.
La investigación está a cargo de la fiscal Guadalupe Inaudi, bajo la coordinación del fiscal jefe Agustín García. El caso es investigado como transfemicidio, y los familiares de Azul fueron recibidos anoche por las autoridades judiciales.
Mientras tanto, ATE, el gremio estatal al que pertenecía, lanzó medidas de fuerza y movilizaciones para exigir justicia y denunciar la falta de respuestas del Estado.
Pero más allá del crimen de Azul, Neuquén vive semanas de extrema tensión: se multiplicaron los casos de mujeres desaparecidas, femicidios y denuncias por violencia, generando un clima de miedo e indignación social que crece a medida que se acercan las elecciones.
«El estado llega tarde»: el mensaje
A un paso de las urnas, la conmoción por el transfemicidio de Azul Semeñenko se mezcla con la bronca social y con la sensación de que el Estado —a todos los niveles— llega tarde o no llega.
En una provincia que históricamente fue ejemplo de organización y lucha por los derechos, hoy la violencia de género se convirtió en una herida abierta, que interpela a la política, a la justicia y a toda la sociedad neuquina.



