Política
Desde Casa Rosada buscan retomar el contacto con los sindicatos para frenar el paro de la CGT
En la Central sindical dicen que no hay marcha atrás y en el Gobierno piensan que el sindicalismo está sobregirado.
Mientras la CGT definía cuándo será el próximo paro general, en la Casa Rosada intentaban mover sus últimas fichas para frenar la medida. El designado para esa tarea es el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el más dialoguista del gabinete de Milei y con buena llegada a algunos sectores sindicales. Sin embargo, en el entorno presidencial ya admiten que será muy difícil conseguir una postergación: “Vamos a intentar convencerlos esta semana que viene, pero no creemos que sea factible”, confiaron desde el Ejecutivo a la agencia Noticias Argentinas.
La CGT, por su parte, fue clara: “Este paro no se levanta”, aseguraron en conferencia de prensa. La conducción de Azopardo considera que el contexto social y económico justifica sobradamente una nueva medida de fuerza, que será la tercera contra el gobierno libertario tras las del 24 de enero y el 9 de mayo.

Desde el gobierno insisten en atribuirle al paro una “intencionalidad política” derivada de “las marchas de jubilados y las represiones de los miércoles”, según definió un funcionario. La lectura oficial es que se trata de una “sobrerreacción” que ya no puede revertirse.
En paralelo, el vocero presidencial Manuel Adorni salió a cuestionar la convocatoria con tono habitual: “No hay nada que amerite un paro. Es una medida para dañar al Gobierno y defender intereses propios”.
Pero Héctor Daer, uno de los triunviros de la central obrera, respondió sin vueltas: “Hay que entender de una vez que un paro de la CGT es un paro político. Disputamos temas políticos. No queremos que nos pisen las paritarias, no queremos la caída de los ingresos, ni que los jubilados sean la variable de ajuste”.
Aunque todavía no se conoce la fecha exacta, todo indica que el paro será convocado para abril. En la Rosada, por ahora, el “operativo Francos” busca abrir una puerta, pero la cerradura sindical parece bien trabada.
Fuente: InfoGremiales.



