boca de pozo
CALF: el escándalo de Huawei, la embajada de EEUU y las visas llega al Congreso de la Nación
Directivos de la cooperativa explicaron a diputados la postura que tienen en el escándalo diplomático.
CALF llevó a la Cámara de Diputados una denuncia que se propagó muy rápido: funcionarios de la embajada de Estados Unidos les advirtieron que podrían quitarles las visas a sus directivos si avanzaban con un vínculo comercial con la empresa china Huawei. Y lo más grave es que la propia embajada confirmó por escrito que ese mensaje reflejaba la política oficial de Washington.

Todo empezó cuando Sergio Fernández Novoa, gerente de Tecnología de CALF, recibió un contacto del agregado comercial de la embajada, Andrew Dilts, que le pidió hablar con urgencia por la relación de la cooperativa con Huawei.
Cuando Fernández Novoa propuso reunirse a su regreso de un viaje, la respuesta fue tajante: no había tiempo. Después llegó el mensaje que encendió la alarma: si CALF seguía adelante con Huawei, sus directivos podrían perder las visas.

Yenni Fonfach y Carlos Quintriqueo.
La cooperativa decidió no dejar pasar el episodio y pidió a la embajada que confirmara por escrito si ese mensaje representaba una posición oficial. La respuesta llegó el 5 de agosto. «Confirmo que la correspondencia refleja fielmente la política de Estados Unidos», según leyó la secretaria general de CALF, Yenny Fonfach, ante los diputados.
Fonfach fue clara en marcar que la cooperativa no toma partido en la disputa entre Washington y Beijing: buscan que se respete su autonomía para elegir proveedores. CALF ya envió una nota al canciller Pablo Quirno reclamando la intervención del Gobierno argentino, y este miércoles se reunirá con representantes diplomáticos.
Desde la cooperativa negaron tener una relación exclusiva con Huawei: trabajan también con firmas estadounidenses y europeas. El vicepresidente segundo, Carlos Quintriqueo, cuestionó la doble vara. «Para aquellos que hablan de libre comercio, me parece que solo funciona si es con los amigos», dijo.
El planteo generó reacciones cruzadas en el Congreso. El jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, propuso convocar a representantes de la embajada para que den explicaciones. Nicolás del Caño (FIT) fue más duro: calificó el episodio como «una amenaza, un apriete, un chantaje».
Los diputados libertarios presentes se retiraron de la reunión durante las preguntas de la oposición.




