boca de pozo
Neuquén pone un impuesto a los créditos de Mercado Libre
Desde julio, va a descontar Sellos en cada microcrédito otorgado en Neuquén.
A partir de julio, pedir un préstamo a través de Mercado Libre o Mercado Pago en Neuquén va a salir un poco más caro. La Dirección Provincial de Rentas designó a la empresa como agente de retención del Impuesto de Sellos, lo que significa que de ahora en más va a ser ella misma la encargada de cobrarle ese tributo a sus usuarios y girarlo a la Provincia.

Es un impuesto provincial que existe desde hace décadas y que tradicionalmente se aplicaba a contratos en papel como la escritura de una casa, un préstamo bancario, un boleto de compraventa. La idea de fondo siempre fue la misma: si dos partes firman un acuerdo que implica plata, la Provincia se queda con una porción.
El problema es que ese esquema pensado para el papel y la firma no contemplaba lo que pasa hoy: alguien que pide un crédito desde el celular, acepta unos términos y condiciones con un clic, y recibe la plata en su cuenta de Mercado Pago sin firmar nada. Hace un año, la Legislatura neuquina actualizó la ley para que esos créditos digitales —los famosos «microcréditos» que ofrecen las apps— también queden dentro de ese impuesto.

Los créditos de Mercado Pago ahora tendrán un impuesto en Neuquén.
Hasta el momento, ese impuesto existía en la letra de la ley pero era difícil de cobrar: dependía de que cada usuario lo declarara y lo pagara por su cuenta, algo que en la práctica casi nadie hacía. La Provincia decidió resolver ese problema yendo directamente a la fuente: en lugar de perseguir a millones de usuarios, le puso la obligación a la empresa.
Desde el 1° de julio, Mercado Libre va a actuar como una especie de cobrador para la Provincia. Cuando alguien pida un microcrédito, la empresa va a calcular el impuesto correspondiente y se lo va a descontar antes de depositarle el dinero. Después, será la propia Mercado Libre la que le rinda cuentas a Rentas y le transfiera lo recaudado.
¿Qué notará el usuario en el bolsillo?
La diferencia más concreta para cualquier persona que use estos créditos es simple: va a recibir menos plata de la que pidió. Si alguien solicita un préstamo de determinado monto, no va a recibir esa cifra completa en su cuenta: una parte se la va a quedar la plataforma para pagarle el impuesto a la Provincia.
Es un mecanismo parecido al que ya conocemos con otros descuentos automáticos, como las retenciones de Ganancias en un sueldo, pero aplicado por primera vez de forma sistemática a este tipo de créditos digitales.
Para la Provincia, en cambio, la jugada es prolija: en vez de tener que controlar millón de operaciones chicas dispersas en toda la provincia, ahora tiene un solo responsable —la empresa— que le asegura el cobro de punta a punta.
Qué impuesto es y por qué ahora
El Impuesto de Sellos es un tributo provincial que grava distintos tipos de contratos: compraventas, préstamos, créditos. Tradicionalmente se aplicaba a instrumentos firmados en papel —un mutuo hipotecario, un boleto de compraventa— pero hace un año la Legislatura neuquina, a través de la Ley 3542, amplió ese alcance al mundo digital.
La reforma incorporó al Código Fiscal provincial una definición específica para los créditos otorgados por plataformas digitales y billeteras virtuales. En criollo: si una persona con domicilio en Neuquén pide un microcrédito desde una app, ese préstamo paga el mismo impuesto que pagaría un contrato de préstamo tradicional, aunque nunca exista un papel firmado de por medio. Según fija la norma, el impuesto se genera en el momento en que el usuario acepta los términos de la operación o recibe el dinero en su cuenta —lo que ocurra primero— y la operación queda probada con el simple registro electrónico de la transacción.



