Deportes
Marruecos sufrió, reaccionó y selló ante Haití su pase a 16avos.
Marruecos venció 4-2 a Haití en el Estadio Atlanta, en un duelo de la tercera fecha del Grupo C donde el conjunto africano debió trabajar mucho más de lo esperado para confirmar su clasificación. Desde el inicio, el equipo de Regragui monopolizó la pelota y mostró superioridad en jerarquía, pero se encontró con un rival ordenado, valiente y muy efectivo en sus primeras llegadas.

La sorpresa llegó rápido: a los 10 minutos, Haití construyó una gran jugada desde el fondo, con sucesión de toques hasta la derecha, donde Jean-Kévin Duverne desbordó con un amague y lanzó un centro preciso al medio. Lenny Joseph apareció de taco, la pelota rebotó en el arquero y terminó dentro del arco para el 1-0 caribeño, que dejó helado al cuadro marroquí. Pese al golpe, Marruecos mantuvo el control del juego, pero se topó una y otra vez con las intervenciones decisivas del arquero Johny Placide.
El empate llegó recién a los 38 y también tuvo algo de fortuna: un centro de Bilel El Khanouss se desvió en un defensor, descolocó a Placide y, tras un toque apenas con la punta de los dedos, la pelota quedó viva sobre la línea para que Achraf Hakimi la empuje como pudo y firme el 1-1. El tramo final del primer tiempo fue frenético: Haití volvió a golpear con un golazo de Wilson Isidor desde larga distancia, que se clavó en el ángulo, y Marruecos respondió casi de inmediato con una excelente acción colectiva que terminó en el 2-2, tras la asistencia de Hakimi y la definición cruzada de Ismael Saibari.
En el segundo tiempo, Haití se replegó mucho más y Marruecos acentuó su dominio territorial, aunque sin traducirlo rápidamente en el marcador. El premio a la insistencia llegó a los 78 minutos, en una pelota detenida que terminó en un remate de Soufiane Rahimi entre varias piernas, con leve desvío, para el 3-2 que llevó alivio al banco marroquí. El esfuerzo haitiano, intenso durante más de una hora, comenzó a pasar factura en lo físico y el equipo caribeño ya no tuvo respuesta para el tramo final.
Sobre el cierre, Marruecos aprovechó la merma rival para sentenciar el partido: Rahimi luchó una pelota sobre la línea de fondo, la recuperó y habilitó a Gessime Yassine, que solo tuvo que empujarla para establecer el 4-2 definitivo. El triunfo permitió a Marruecos evitar un tropiezo que habría sido un papelón ante una selección emergente y, aunque no le alcanzó para quedarse con el primer puesto, aseguró su clasificación a los 16avos de final como segundo del Grupo C, mientras Haití se despide del Mundial dejando una imagen más que digna.



