boca de pozo
La Argentina perdió más de 14.000 empresas en un año y se profundiza la caída del empleo formal
Industria y comercio lideran la destrucción de firmas.
Los registros oficiales muestran que marzo fue el peor mes de una serie de 25 meses consecutivos de retroceso. Industria y comercio lideran la destrucción de firmas, mientras empresarios reclaman menos impuestos y alertan por el avance de las importaciones.
La cantidad de empresas empleadoras en la Argentina continúa en caída libre. Según datos del Sistema de Riesgos del Trabajo (SRT), durante marzo desaparecieron 2.011 compañías, lo que llevó la pérdida acumulada de los últimos doce meses a 14.203 firmas, equivalente a una contracción interanual del 2,84%.
El dato no sólo profundizó el deterioro registrado en febrero, sino que además marcó el descenso más pronunciado de una serie que ya acumula 25 meses consecutivos de retroceso interanual.
La tendencia también se aceleró durante la gestión de Javier Milei. Desde noviembre de 2023, el número de empresas empleadoras se redujo en 26.448 unidades, según los registros oficiales.
Menos empresas y menos empleo formal
La contracción del tejido productivo tuvo un correlato directo sobre el mercado laboral registrado.
De acuerdo con los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en el mismo período se perdieron 216.643 puestos de trabajo formales en el sector privado y otros 22.446 empleos vinculados al trabajo en casas particulares.
Los números muestran que la recuperación de algunos indicadores de actividad económica todavía no logró traducirse en una mejora sostenida del empleo ni en una recuperación del entramado empresarial.
La industria y el comercio encabezan las pérdidas
La industria manufacturera fue el sector más golpeado en términos relativos. En el último año desaparecieron 2.167 empresas industriales, lo que representó una caída del 4,5%, según un informe elaborado por Politikon Chaco.
El comercio, por su parte, lideró la destrucción de firmas en términos absolutos, con la pérdida de 5.145 empresas y una baja interanual del 3,5%.
También registraron retrocesos el sector agropecuario, con 1.179 empresas menos (-2,3%), y la construcción, donde desaparecieron 425 empleadores (-2,1%).
El resto de las actividades económicas agrupadas explicó una caída adicional de 5.128 firmas.
Los datos reflejan un deterioro extendido que atraviesa a gran parte de la economía formal, incluso en sectores que habían mostrado cierta recuperación durante los últimos meses.
La metalurgia advierte por importaciones y baja demanda
Uno de los casos más representativos es el de la industria metalúrgica.
Según la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la producción del sector cayó 5,1% interanual en mayo, retrocedió 1,4% respecto de abril y acumula una baja de 6% en los primeros cinco meses del año.
A eso se suma una utilización de la capacidad instalada de apenas 39,8%, uno de los niveles más bajos de la serie relevada por la entidad.
La metalurgia volvió a caer y la capacidad ociosa rozó niveles históricos
El reclamo de las pymes por alivio fiscal
En paralelo, desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) volvieron a reclamar medidas para aliviar la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas.
La entidad pidió al ministro de Economía, Luis Caputo, que incorpore en la denominada ley de Inocencia Fiscal mecanismos para suspender multas, embargos y facilitar una moratoria que permita refinanciar deudas acumuladas por las pymes.
Según explicaron desde la organización, la elevada presión tributaria empuja a numerosos actores económicos hacia la informalidad.
«La informalidad está metida en todos lados», señalaron desde la entidad, donde además advirtieron sobre el impacto social que podría generar una intensificación de los controles sobre pequeños comercios que hoy funcionan en condiciones de subsistencia.
Buenos Aires y Córdoba concentran las mayores pérdidas
La caída de empresas se observó en prácticamente todo el país. Neuquén fue la única provincia que logró exhibir un resultado positivo en marzo, con un crecimiento marginal de 0,1%, equivalente a apenas 12 empresas más que un año atrás.
En el otro extremo, la provincia de Buenos Aires lideró las pérdidas con 4.311 empresas menos en comparación con marzo del año pasado.
Le siguieron Córdoba, con una caída de 2.187 firmas; la Ciudad de Buenos Aires, con 1.539 menos; y Santa Fe, con una retracción de 1.305 empleadores.
Estos cuatro distritos concentran cerca del 72% de las empresas del país, por lo que su evolución tiene un peso determinante sobre los resultados nacionales.
La comparación con noviembre de 2023 muestra una tendencia similar. Desde entonces, Buenos Aires perdió 5.615 empresas, Córdoba 4.388, Santa Fe 2.993 y la Ciudad de Buenos Aires 2.909.
En términos relativos, las caídas más pronunciadas se registraron en La Rioja (-17,6%), Catamarca (-12,8%) y Tierra del Fuego (-11,8%).
Con más de dos años consecutivos de retroceso y una aceleración de la tendencia durante los últimos meses, la disminución de empresas empleadoras se consolida como uno de los indicadores más preocupantes para el mercado laboral formal y para la capacidad productiva de la economía argentina.




