boca de pozo
De la inflación caerá como un piano a cederá tarde o temprano
Milei reajusta expectativas y descarga responsabilidades en opositores, periodistas y empresarios.
Se queman los papeles. En abril de 2024, el Presidente había citado un twitt de una cuenta fake para anticipar que la inflación se iba a caer como un piano. Ahora, Milei dejó de ponerle fecha a sus objetivos y dice que la inflación y el riesgo país bajarán «tarde o temprano». Una promesa tan módica como los sueños de los argentinos, que cuando se les pregunta qué harían si recibieran mucha plata de manera inesperada, dicen cosas como pagar sus deudas o comprar un par de zapatos.
El Presidente habló ayer en la cena anual de la Fundación Libertad. Se despachó contra la izquierda por inocular el odio en la sociedad y vinculó esa acusación con el intento de asesinato de Donald Trump, volvió a cargar contra el periodismo y «los empresarios prevendarios» a quienes responsabilizó por los sacudones de la economía, fue crítico del kirchnerismo pero no fue mucho más amable con Mauricio Macri, que también fue parte de la tenida liberal libertaria.
Más que un plan, las palabras de Milei parecen revelar un síntoma
Así, Milei busca errático el lugar donde descargar la responsabilidad que la sociedad empieza a atribuirle. Más que un plan, las palabras de Milei parecen revelar un síntoma: un trabajo de las consultoras Alska y Tres Punto Zero reveló que el 63 por ciento de los encuestados ya responsabiliza al Presidente por la actualidad económica Argentina. El dato se complementa con otras encuestas que dan cuenta de un deterioro creciente de la imagen positiva del gobierno, que algunos ubican cerca del 35 por ciento.
Vale pensar además, que si el gobierno tiene tantas buenas nuevas para alumbras, por qué entonces se obstina en responsabilizar a quienes los precedieron.
El lunes también se conoció el índice de confianza del gobierno que elabora la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT). El informe permite hacer comparaciones confiables porque se realiza periódicamente desde noviembre de 2001 y viene funcionando como un buen predictor electoral.
El trabajo de la Escuela de Gobierno de la UTDT da cuenta de una caída del 12.1 por ciento en el índice de confianza, que se ubica en 2.1 sobre 5. El número no es una catástrofe si se lo compara con el índice promedio de otros presidentes o con la propia gestión de Javier Milei, pero da cuenta de una tendencia, porque es la cuarta caída consecutiva.
Pero como las malas noticias nunca llegan solas, se conoció también el índice de confianza del consumidor, que se desplomó 5.7 por ciento, en línea con la caída del consumo masivo que reveló Scentia.
Según el trabajo de Scentia, la mayoría de los canales de ventas registró en marzo de este año una caída en las ventas respecto a marzo de 2025. Sólo las ventas en farmacias y en canales electrónicos muestran números positivos. En cambio las ventas en unidades en mayoristas retrocedieron 8,8%; en supermercados, 7%; en autoservicios independientes, 5,1%; y en almacenes y kioscos, 4,5%.
La terquedad discursiva del gobierno podría leerse como tenacidad si con ella sólo tratase de construir un relato más amable que la realidad. Pero todo indica que el Presidente se cree lo que dice y así como ayer era difícil ver sus cinco perros, hoy cuesta creer que la pobreza baja, los salarios privados suben, los precarizados son «independientes» y Caputo es el mejor Ministro de la historia.



