boca de pozo
Con cruces y una votación polémica, la Legislatura de Neuquén abrió su año político
La primera sesión tras el receso de verano dejó al descubierto tensiones entre oficialismo y oposición, discusiones por el reglamento interno, un intento fallido de pronunciamiento sobre la reforma laboral y el rechazo al pliego de una candidata a jueza civil.
La Legislatura de Neuquén volvió a ponerse en marcha después del receso de verano y la primera sesión del año dejó algo más que trámites parlamentarios: mostró tensiones políticas, pases de factura y un clima de discusión que atravesó a varios bloques. En el centro de varios cruces quedó la vicepresidenta primera de la Cámara, Zulma Reina, cuestionada por legisladores de distintos espacios durante el desarrollo de la jornada.
Aunque el oficialismo logró atravesar la sesión sin sufrir derrotas importantes, el debate dejó señales de incomodidad dentro del recinto. Hubo reclamos por la interpretación del reglamento, discusiones por la reforma laboral impulsada a nivel nacional y una votación polémica que terminó con el rechazo del pliego de una candidata a jueza civil.
El primer cruce apareció temprano y tuvo que ver con cuestiones reglamentarias. El diputado Claudio Domínguez, del Movimiento Popular Neuquino (MPN), cuestionó la decisión de enviar a archivo algunos proyectos sin que la medida fuera votada por el cuerpo legislativo. Según planteó, el reglamento establece que ese tipo de decisiones deben definirse dentro del recinto.
La discusión derivó en un intercambio directo con Reina durante la sesión. Domínguez recordó que las reglas de funcionamiento de la Cámara son claras y planteó que los procedimientos no pueden resolverse únicamente en la comisión de Labor Parlamentaria. El momento generó un breve contrapunto que dejó en evidencia la tensión entre algunos legisladores y la conducción de la sesión.
Las críticas no quedaron solo en el oficialismo histórico del MPN. La diputada Brenda Buchiniz, del espacio Cumplir–La Libertad Avanza, también cuestionó el manejo institucional de la Legislatura durante la apertura de sesiones ordinarias del 1 de marzo.
Según explicó, tres medios de comunicación no habrían podido acreditarse para cubrir el acto. Buchiniz sostuvo que desde la presidencia se indicó que la organización del evento dependía de Casa de Gobierno, algo que, a su criterio, no corresponde al funcionamiento institucional de la Legislatura.
“El 1 de marzo tiene que ser un día de democracia, no el día del gobernador”, planteó la legisladora durante su intervención.
Debate por la reforma laboral
Otro de los momentos que generó discusión fue el intento de tratar sobre tablas un proyecto impulsado por la diputada Julieta Ocampo, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, que proponía que la Legislatura neuquina expresara su rechazo a la reforma laboral nacional.
La iniciativa consiguió apoyos de distintos bloques, entre ellos legisladores del MPN y de Unión por la Patria, pero no logró reunir los votos necesarios para habilitar su tratamiento inmediato.
Durante el debate, el diputado Ramón Fernández consideró que la reforma implica “retrocesos muy graves en la legislación laboral”. En la misma línea se expresó Daniela Rucci, quien sostuvo que el debate era una oportunidad para que la Legislatura fijara una postura frente a una ley que, según dijo, impacta directamente en los trabajadores.
Desde Unión por la Patria, Darío Martínez también cuestionó la normativa nacional y aseguró que la reforma no está pensada para generar empleo, sino que aparece en un contexto económico recesivo en el que “resulta más barato despedir trabajadores”.
Finalmente, el pedido de tratamiento sobre tablas obtuvo 15 votos, un número insuficiente para habilitar el debate.
El rechazo a un pliego judicial
La sesión también dejó una votación que generó controversia: el rechazo del pliego de Tamara Agustina Zabalegui, candidata a jueza civil que había participado del concurso del Consejo de la Magistratura.
El pliego fue rechazado por 22 votos contra ocho, pero lo que despertó cuestionamientos fue que durante la discusión no se expusieron argumentos detallados sobre los motivos del rechazo.
Darío Martínez criticó la decisión y puso el foco en el funcionamiento del sistema de selección judicial. El legislador recordó que el Consejo de la Magistratura maneja un presupuesto cercano a los 8.000 millones de pesos y planteó interrogantes sobre la eficacia del mecanismo si luego los pliegos son descartados sin explicaciones públicas.
Desde el oficialismo, el diputado Francisco Lépore, del espacio Avanzar, defendió la votación y aseguró que la Legislatura tiene plena facultad para aceptar o rechazar las propuestas que llegan desde el Consejo.
“La Legislatura no es una escribanía”, afirmó, al remarcar que el acuerdo legislativo forma parte del sistema de control antes de la designación definitiva de jueces y fiscales en la provincia.
La sesión, que en principio tenía un temario breve, terminó dejando un mensaje político claro: el año legislativo comenzó con un clima de debate intenso y con varios bloques dispuestos a marcar diferencias dentro del recinto.




