Política
La Corte Suprema cesó en sus funciones a la jueza de Casación Ana María Figueroa
La oposición presionó para que fuera desplazada. El camarista Alejandro Slokar será su reemplazante.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación votó por unanimidad cesar en sus funciones a la jueza de la Cámara Federal de Casación Penal, Ana María Figueroa, quien había cumplido 75 años en agosto pasado y no había obtenido el acuerdo del Senado para permanecer en su cargo durante cinco años adicionales, tal como exige la Constitución Nacional.
La determinación fue notificada al Consejo de la Magistratura de la Nación, con la solicitud de que tome las medidas necesarias, así como a la Cámara Federal de Casación Penal, según consta en la resolución del máximo tribunal.

La Corte Suprema argumentó que la jueza Figueroa perdió su investidura judicial el 9 de agosto al cumplir 75 años sin contar con un nuevo nombramiento respaldado por el Senado. Esto se sustenta en el artículo 99 de la Constitución Nacional, que establece que «un nuevo nombramiento precedido de igual acuerdo (del Senado) será necesario para mantener en el cargo» a cualquier juez «una vez que cumpla la edad de 75 años».
La norma agrega que «todos los nombramientos de magistrados» cuya edad sea 75 años o mayor «se harán por cinco años, y podrán ser repetidos indefinidamente, por el mismo trámite».
La resolución de la Corte Suprema, firmada digitalmente por su presidente, Horacio Rosatti; el vicepresidente, Carlos Rosenkrantz; y los ministros Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti, sorprendió a los jueces de Casación durante una reunión plenaria que estaban llevando a cabo para definir la situación de la hasta entonces presidenta del tribunal.
La jueza Figueroa había cumplido 75 años el 9 de agosto y estaba esperando que el Senado tratara su pliego, que ya había recibido un dictamen favorable de la Comisión de Acuerdos de esa Cámara. Mientras tanto, había delegado la presidencia del tribunal en el vicepresidente primero, Mariano Borinsky, y había firmado previamente todos los votos pendientes en casos en los que debía intervenir.
Uno de los votos pendientes en la caja fuerte de la vocalía 10 de la Cámara de Casación estaba relacionado con las causas Hotesur-Los Sauces y el Memorándum con Irán, en las que los tribunales orales respectivos habían sobreseído a todos los imputados, decisiones que fueron apeladas.
La Sala Primera de Casación, compuesta por los jueces Daniel Petrone y Diego Barroetaveña, será la encargada de definir el futuro de estos casos en los que estaba involucrada la vicepresidenta Cristina Kirchner.
La decisión de la Corte Suprema deja tres vacantes en el tribunal penal más importante del país, tras las jubilaciones de Liliana Catucci y Eduardo Riggi. Tras una reunión de acuerdo, la Cámara de Casación determinó que Borinsky continuará presidiendo el cuerpo, mientras que Petrone y Barroetaveña ocuparán las vicepresidencias. Además, se realizará un sorteo para cubrir las vocalías número 4 y 10, que quedaron vacantes, resultando elegidos los jueces Gustavo M. Hornos y Alejandro W. Slokar, respectivamente.
Fuente: Télam



