Connect with us
http://politicaviral.ar/wp-content/uploads/2022/06/apaisado-sin-fondo-politica-viral.png

boca de pozo

Ferraro: «La reforma política es una ley de lemas encubierta para garantizar la reelección de Milei»

Con Santilli a la cabeza, el Gobierno acelera su reforma política.

Publicado

en

El presidente del bloque de la Coalición Cívica en la Cámara de Diputados, Maximiliano Ferraro, cuestionó este lunes el proyecto de reforma política que impulsa el Gobierno y advirtió que, bajo el argumento de la transparencia y la reducción del gasto, «lo que se pretende es concentrar el poder y garantizar la reelección de Javier Milei». El eje del reproche está en un mecanismo puntual: el sistema de colectoras, que Ferraro definió como «una ley de lemas encubierta«.

En declaraciones a Radio Rivadavia, el diputado sostuvo que la iniciativa oficial «está intentando destruir el espíritu de la boleta única y eliminar toda posibilidad de que haya alternativas políticas, que son las que permiten sostener los contrapesos necesarios en el Parlamento».

El sistema en discusión

La ley de lemas — vigente en algunas provincias argentinas como Santa Cruz o Formosa — permite que un mismo espacio político presente varios sublemas dentro de un lema mayor, y que los votos de todos los sublemas se sumen para consagrar al candidato más votado del lema ganador. El sistema fue derogado o reemplazado en la mayoría de las provincias que lo adoptaron durante los 90 por considerárselo distorsivo de la voluntad popular.

Las colectoras funcionan de manera similar en la práctica: un mismo candidato compite por múltiples partidos aliados, sumando votos que en algunos casos no expresan la voluntad original del elector.

Ferraro sostuvo que ese esquema — combinado con la eliminación de las PASO — apunta a «instalar el sistema de colectoras» para disciplinar el mapa provincial y neutralizar la competencia interna del propio oficialismo.

El diagnóstico político

El diputado ubicó la reforma dentro de un marco más amplio. Dijo que responde a «una metodología de ejercicio del poder» que caracteriza a la gestión libertaria, definida por «el disciplinamiento y la política de látigo y billetera, que incluye la promesa de obras públicas» en las provincias. Y agregó que el objetivo es «generar miedo, silencio y humillación», en un esquema «funcional a la hiperpolarización» del sistema político argentino.

En el mismo diagnóstico apuntó directamente contra Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y armadora política del oficialismo. Le pidió a los gobernadores y a sus senadores y diputados que «no se dejen avasallar ni resignen su autonomía» frente a la funcionaria, porque el proyecto «esconde una clara tentación a caer en la autocracia». Y remató: «Se está rompiendo el espíritu de la boleta única para que las provincias queden claramente disciplinadas bajo la decisión de una sola persona que es la hermana del presidente de la Nación».

La contrapropuesta

Ferraro no rechazó la posibilidad de discutir el sistema electoral en su conjunto. Al contrario: propuso avanzar en modificaciones concretas. «Podemos mejorar y hacer más transparente el sistema, por supuesto. Podemos ir a unas PASO que no sean obligatorias y discutir seriamente el financiamiento de las campañas políticas, pero no permitiendo un financiamiento obsceno por parte de los privados como se pretende en esta reforma», planteó.

La reforma política es uno de los tres proyectos prioritarios que Karina Milei presentó ante los legisladores oficialistas en la reunión que se realizó la semana pasada en el Salón Héroes de Malvinas de la Casa Rosada — junto con el régimen de Zona Fría y las modificaciones al proyecto de Inocencia Fiscal. Y su diseño, según las críticas de la Coalición Cívica y de sectores dialoguistas, apunta directamente al escenario de 2027.

El planteo de Ferraro tiene un dato objetivo detrás: los proyectos de reforma electoral suelen tener siempre un ganador y un perdedor, y en general el ganador es quien la impulsa. Que un oficialismo en pleno ejercicio del poder proponga reglas nuevas para la próxima elección es un movimiento tan legítimo como sospechoso. Depende del diseño, del contexto y de la lectura política que se haga.

Continue Reading
Clic para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *