Política
Las ventas minoristas volvieron a caer en junio y el consumo interno sigue sin recuperarse
Las pymes acumulan una baja del 2,5% en el primer semestre.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una baja del 1,3% en junio en comparación con mayo, según el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Aunque la medición interanual mostró una leve suba del 0,9% debido a factores estacionales, el dato mensual confirma que el consumo general todavía no encuentra un piso estable. Con este resultado, el sector comercial cerró la primera mitad del año con una contracción acumulada del 2,5%.

El leve incremento respecto a junio del año pasado se explicó principalmente por la inyección de liquidez que significó el cobro del Sueldo Anual Complementario (SAC) y el movimiento generado por el inicio del Mundial de fútbol. Sin embargo, este flujo de transacciones tuvo un alcance acotado y selectivo. El relevamiento señala que las familias operaron con presupuestos restrictivos, priorizando compras de primera necesidad o regalos puntuales y postergando la adquisición de bienes durables.
Esta disparidad en el consumo dividió el desempeño de los distintos rubros. Los sectores vinculados al cuidado e insumos diarios, como perfumería (+9,5%) y farmacia (+5,4%), lideraron los avances interanuales, seguidos de forma más moderada por alimentos y textiles. Por el contrario, los comercios dedicados a bazar, ferretería y calzado sufrieron caídas en sus niveles de actividad. En este escenario, la única modalidad que reportó un crecimiento sostenido fue la venta online, con un alza interanual del 16,7%.
En el análisis hacia el interior de los comercios, la mitad de los empresarios encuestados indicó que su situación económica se mantuvo estable en comparación con el mismo mes del año pasado. Si bien hubo una pequeña reducción en las respuestas operativas desfavorables, la constante actualización de los costos fijos y la competencia de productos importados continuaron reduciendo los márgenes de rentabilidad. Esta presión financiera explica que el 59,3% de los comerciantes considere que el contexto actual no es adecuado para realizar inversiones.
De cara al próximo año, el sector pyme consolida una postura de cautela y previsibilidad limitada. Un 52,3% de los comerciantes proyecta que su nivel de actividad se mantendrá sin mayores variaciones, mientras que un 37,7% espera alguna mejoría en el mediano plazo. Por el momento, la estrategia mayoritaria de los negocios minoristas se centra en defender los niveles de venta actuales mediante opciones de financiación y promociones bancarias, a la espera de señales más claras de reactivación.



