Cultura
Tomás Rebord: «Blender quiere forzar una situación de penalidad en la cual me aplican una multa y les debo una millonada»
El conductor acusó al canal de streaming de desvincular a su equipo técnico y de producción para forzar un incumplimiento.
El escenario del streaming local sumó una crisis tras la denuncia pública realizada por el conductor Tomás Rebord contra las autoridades del canal Blender. El conflicto comenzó luego de que la empresa dispusiera el despido de la totalidad de los realizadores de su ciclo. El presentador relató: «El mensaje decía ‘nos rajaron a todos'». Al describir cómo se enteró de lo ocurrido en Blender, aseguró que su celular «era Vietnam» y reveló que «nadie de las autoridades» le atendía los llamados.

La controversia escaló hacia el terreno legal a raíz de las intimaciones cursadas por la compañía. Según lo contado por Rebord en una trasmisión realizada este martes a través de su canal de YouTube, «Blender QUIERE forzar una situación de PENALIDAD». El conductor expresó: «Me aplican una multa y les debo una MILLONADA DE PLATA IMPOSIBLE DE PAGAR». Con estas declaraciones, mandó al frente al canal y contó la jugada que le armaron para responsabilizarlo a él por la ruptura del contrato.
La desarticulación del programa alteró los planes de cobertura previstos para la Copa del Mundo en curso. El conductor manifestó su malestar frente a las restricciones operativas impuestas y señaló: «Siento que me sacaron de DIVERTIRME TANTO CON EL MUNDIAL». Ante la imposibilidad de salir al aire debido a la ausencia de personal técnico y de producción, la transmisión habitual quedó suspendida indefinidamente.
Frente al cese de las actividades en los estudios del canal, el comunicador realizó una convocatoria dirigida al núcleo de sus oyentes. Tras advertir que «el movimiento hagovero pasa oficialmente a la clandestinidad», afirmó que su comunidad «se juega su hora más difícil» y convocó: «Hoy nos jugamos si solo fuimos una moda pasajera o si podemos reclamar nuestra porción de la cultura nacional».



