boca de pozo
Las prepagas subieron 475% y 1,2 millones de argentinos se quedaron sin cobertura médica
Desde que asumió Milei, más de un millón de personas pasaron a depender exclusivamente del hospital público.
475% de aumento en las cuotas de las prepagas desde noviembre de 2023 hasta julio de 2026. Inflación acumulada en el mismo período: 329%. La diferencia entre esos dos números explica, en buena parte, por qué 1.246.285 argentinos dejaron de tener cobertura médica privada — obra social, prepaga o mutual — y pasaron a depender exclusivamente del sistema público de salud.

Los datos surgen de un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), elaborado sobre los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, y comparan el cuarto trimestre de 2023 con el primero de 2026. La población que depende únicamente del hospital público pasó de 9,4 millones a 10,7 millones de personas — del 32% al 35,6% de la población relevada.
Dos causas, un resultado
El informe identifica dos factores que se potencian mutuamente. El primero es la desregulación de precios del sector, que permitió a las prepagas aumentar sus cuotas muy por encima de la inflación. El segundo es la caída del empleo formal: desde el inicio de la gestión Milei se perdieron 241.746 puestos de trabajo privados registrados. Perder el empleo formal no solo implica quedarse sin salario: interrumpe la afiliación a la obra social, dejando sin cobertura tanto al trabajador como a todo su grupo familiar.
La combinación de prepagas inaccesibles y obras sociales que se caen con el trabajo produce el mismo resultado por dos vías distintas.
El mapa del deterioro
El epicentro en volumen de personas está en el conurbano bonaerense. En los partidos del GBA, la población sin cobertura privada creció 21,4%. El Área Metropolitana pasó de tener el 30,8% de su población dependiente de la salud pública al 35,9%, sumando de manera neta 904.131 personas al sistema estatal — casi tres cuartas partes del total nacional.
Pero en términos de vulnerabilidad estructural, el norte del país es donde el cuadro es más grave. En el Noreste, el 46,3% de los habitantes ya dependía exclusivamente del hospital público antes de que comenzara este proceso. Ese número subió desde el 44,3% de fines de 2023, sumando 40.716 personas más. En el Noroeste, la tasa de dependencia pública llegó al 39,6%.
A nivel de ciudades, Ushuaia-Río Grande encabeza el ranking de crecimiento de población sin cobertura privada, con un aumento del 47,1% — un dato que se suma a los despidos en La Anónima y la caída del empleo formal en Tierra del Fuego que Política Viral viene siguiendo. Le siguen Viedma-Carmen de Patagones (+40,1%) y el Gran Catamarca (+21,8%).
La presión sobre el sistema público
Lo que el informe del IAG describe como consecuencia es lo que los hospitales y centros de salud públicos viven como presente: una demanda que creció sin que los recursos hayan acompañado. Según relevamientos anteriores del propio IAG, se registraron caídas reales en la ejecución presupuestaria de organismos clave del sistema sanitario — el Malbrán, la ANMAT, la Superintendencia de Servicios de Salud — y en hospitales nacionales de referencia.
Más pacientes, menos recursos. La desregulación de las prepagas no produjo un sistema más eficiente: produjo un traslado masivo de población hacia un Estado que el mismo Gobierno que desreguló se encargó de ajustar.





