Internacionales
Figueroa impulsa una integración energética desde Biobío
Rolando Figueroa planteó en Biobío que Neuquén está en condiciones de abastecer a Chile con gas natural más competitivo que el que consume hoy, apoyado en gasoductos subutilizados y en un nuevo escenario de abundancia energética
Tras participar de un encuentro binacional en la región chilena del Biobío, el gobernador Rolando Figueroa sostuvo que la provincia del Neuquén puede ofrecer a Chile gas natural a un costo sensiblemente menor al que paga actualmente, aprovechando infraestructura ya instalada que hoy opera por debajo de su capacidad. Destacó que la cercanía con Vaca Muerta y las reservas no convencionales convierten a la integración energética en una oportunidad estratégica para ambos países, con potencial para convertirse en el primer gran acuerdo gasífero bilateral de Sudamérica.

En la rueda de prensa posterior al encuentro, Figueroa explicó que existe un gasoducto hacia Chile construido hace años —el Gasoducto del Pacífico— que hoy se utiliza por debajo del 10% de su capacidad, pese a que podría transportar varios millones de metros cúbicos diarios. Señaló que ese ducto puede ampliarse con inversiones relativamente bajas y que la verdadera decisión pendiente es que Chile opte por abastecerse con gas natural neuquino, más barato que el que actualmente adquiere a través de otras vías energéticas. El mandatario remarcó que, mientras la demanda chilena ronda alrededor de un millón de metros cúbicos diarios, la capacidad del gasoducto supera los siete millones, lo que deja una amplia infraestructura ociosa disponible para la exportación desde Neuquén.
El gobernador subrayó que Chile tiene una ventaja geográfica decisiva al estar próximo al segundo yacimiento de gas y a la cuarta reserva de petróleo no convencional más importantes del mundo, en referencia a Vaca Muerta. Aunque reconoció que el mercado chileno no tiene la envergadura del brasileño, lo consideró un punto clave para profundizar la integración energética y avanzar hacia un acuerdo bilateral de largo plazo. Recordó además que, por marco constitucional, el gas en Argentina es propiedad de las provincias, y que Neuquén orienta su estrategia hacia Biobío porque allí la infraestructura ya está instalada, lo que permite proyectar gasoductos u oleoductos “dedicados” para el abastecimiento del vecino país. Figueroa también advirtió sobre la posibilidad de que existan “tapones” en el negocio del gas natural vinculados a intereses del mercado de GNL, lo que obligaría a revisar quién se beneficia con cada modalidad de suministro.
En ese sentido, destacó la creación de una mesa de trabajo público-privada para estudiar en detalle la demanda energética chilena: cuánto gas podría reemplazar el consumo de leña, qué impacto tendría sobre los costos de electricidad y quién ganaría con un suministro basado en gas natural frente al GNL. Afirmó que Neuquén ya inició un proceso de transformación, volcando los recursos del petróleo y el gas a producción, turismo, rutas e infraestructura, como parte de una nueva etapa de desarrollo orientada a vender su energía y su producción al mundo. Sostuvo que esta estrategia se apoya en un “paradigma de abundancia”: la provincia dispone de unos 308 TCF de gas, volumen que equivale aproximadamente a seis veces la demanda conjunta de Argentina y Chile para los próximos 30 años, y cerca de 30.000 millones de barriles de petróleo en reservas comprobadas.
Figueroa detalló que Neuquén ya exporta petróleo desde hace tiempo y que la producción diaria ronda los 650.000 barriles, con la meta de alcanzar en los próximos años alrededor de un millón y medio de barriles para destinar el excedente al mercado externo. En gas, mencionó que se están construyendo ductos de más de 30 millones de metros cúbicos diarios hacia puertos del Atlántico y que, en paralelo, se trabaja en cerrar acuerdos de venta de GNL con Europa. Para el caso de Chile, insistió en que la infraestructura ya instalada permitiría reducir sustancialmente los costos de energía si se lograra reconstruir la confianza y avanzar hacia una integración total en materia gasífera entre ambos países. Según el gobernador, si se aprovecha la ventana de tiempo que abre la abundancia de recursos y se coordinan políticas y negocios de manera inteligente, la relación entre Neuquén y Chile puede convertirse en un verdadero esquema “ganar-ganar” en el corazón del Cono Sur.






