Política
Giro en el Senado: la estrategia libertaria que frenó la interpelación inmediata a Manuel Adorni
Con el aval de Victoria Villarruel, se dilata el avance opositor para acorralar al jefe de Gabinete.
El escenario legislativo en torno a la figura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, experimentó un vuelco tras intensas negociaciones en el Congreso de la Nación. El bloque de La Libertad Avanza en el Senado, liderado por su presidenta de bancada e impulsado por directivas políticas del Ejecutivo, solicitó formalmente una nueva reunión de Labor Parlamentaria con el objetivo de desactivar la votación de la interpelación que la oposición pretendía concretar. La maniobra, avalada por la presidenta de la Cámara alta, Victoria Villarruel, busca desarmar el acuerdo inicial que amenazaba con acorralar al ministro coordinador por cuestionamientos a su patrimonio.

La nueva estrategia jurídica y política del oficialismo radica en trasladar la discusión al terreno interpretativo del reglamento parlamentario. Desde el despacho de la jefatura del bloque libertario aseguran que para tratar la interpelación de Adorni directamente en el recinto se requiere de una mayoría especial de dos tercios de los votos, debido a que el proyecto en cuestión carece de un dictamen previo. Esta postura contaría con el respaldo clave del radicalismo, lo que echa por tierra el entendimiento alcanzado días atrás que preveía habilitar el debate con una mayoría absoluta simple de 37 senadores nacionales.
Para amortiguar el impacto político y mantener la conformidad de ciertos sectores aliados, la conducción oficialista resolvió canalizar los reclamos a través de la Comisión de Asuntos Constitucionales. De este modo, los pedidos de explicaciones al jefe de Gabinete serán discutidos en el ámbito de comisiones para que obtengan un dictamen en un plazo significativamente superior al planeado originalmente. El giro estratégico permite que diversos bloques aliados mantengan el perfil crítico frente al crecimiento patrimonial del funcionario sin quedar expuestos como los ejecutores directos de su salida de la Casa Rosada, ante la inflexible resistencia del presidente Javier Milei a entregar a su ministro.
En sintonía con lo que ocurre en el Senado, el panorama en la Cámara de Diputados también comenzó a despejarse en favor del oficialismo. La sesión especial convocada de forma urgente por sectores de la oposición para este martes quedó al borde del fracaso debido a la falta de quórum, luego de que el bloque del PRO, la UCR y la bancada federal decidieran no acompañar la convocatoria en el recinto. Los sectores convocantes admitieron dificultades numéricas extremas para abrir el debate, mientras que las principales fuerzas opositoras y provinciales argumentarán que cualquier emplazamiento debe pasar indefectiblemente de forma previa por las comisiones asignadas.



