boca de pozo
Detrás del paro por el GNL: la verdadera pulseada de los gremios con Figueroa
Los estatales buscan llegar fuertes a la mesa salarial con el gobierno. No solo los empleados.
Se pudrió todo. El debate por el GNL en la Legislatura ya no es sólo una discusión sobre gas, regalías y exportación. Es la antesala de una pulseada mucho más terrenal, que es la de los sueldos en una provincia donde los que no están con Vaca Muerta, están condenados a la página negra de la historia.
En 2013 la palabra «fracking» era la que estaba prohibida en el ámbito oficial. Ahora parece ser «GNL». Y al parecer, los gremios entienden que el gobierno empieza a acorralar a a los contreras (con so sin razones) como si el discurso metafórico fuese como el de Messi con Vaca Muerta. «El que está en contra de Vaca Muerta está en contra de todos». Aplíquese a cualquier cosa.
Este miércoles a las 9.00, mientras los diputados se sientan en el recinto para tratar el proyecto que ratifica el acuerdo entre la Provincia e YPF, los gremios estatales ATE y ATEN salen a la calle con un paro de 24 horas y una movilización que promete ser multitudinaria.
Y aunque la consigna oficial es “defender las regalías”, lo que se juega ahí es bastante más simple para que no bajen del 12% al 7,5%:. Es quién llega con más fuerza a la próxima paritaria que se va a discutir en estos días, sobre todo ATE porque así lo tiene en su acta acuerdo de la paz social que formó a finales del año pasado.

Carlos Quintriqueo y toda la comisión directiva de ATE Neuquén entrando a Casa de Gobierno.

Carlos Quintriqueo no afloja, y no parece que vaya a aflojar. En sus redes lo bajó a una bandera de soberanía: «Este miércoles 24 de junio, paramos y nos movilizamos en defensa de nuestra provincia, de nuestra soberanía fiscal y de la autonomía sobre nuestros recursos naturales».
Es un buen discurso pero también la lectura de fondo es otra. Neuquén tiene, hoy, una posición de fuerza inmejorable frente a YPF —la operadora más poderosa de Vaca Muerta, por lejos— y los gremios estatales no están dispuestos a que esa fortaleza termine regalada en una baja de regalías.
Quieren que se traduzca en dinero para todos, porque ven que la ´poca de vacas gordas se viene en Neuquén, con los gremios y estatales afuera.
YPF ya funciona como un Estado paralelo
Hay algo que casi nadie dice en voz alta y que explica buena parte de esta tensión. El peso que tiene YPF en la vida institucional de la provincia ya no se parece en nada a lo que era antes.
Se terminó la época en que el Estado provincial marcaba la agenda con su propia pauta y su propia centralidad política. Hoy, gran parte de esa influencia —hasta la pauta publicitaria, sí— se reparte también desde la petrolera estatal nacional.
En ese contexto, el sindicalismo estatal hace una cuenta simple. Si Neuquén afloja en las regalías, está cediendo terreno frente a un jugador que ya pesa más que el propio gobierno provincial.
La verdadera grieta: los alquileres y la paritaria que viene
Ahora, al hueso. ATE y ATEN no esconden demasiado que lo que quieren es llegar con espalda a la mesa salarial. Más allá de lo que diga el IPC o el ajuste trimestral que toca cada tres meses, en Neuquén hay una distorsión de alquileres que es una locura: los valores se dispararon muy por arriba de lo que gana cualquiera que no esté metido en el circuito de Vaca Muerta.
Los estatales —y ojo, no hablamos sólo del empleado de base, también están ahí los funcionarios, los directores generales, los profesionales que forman parte del Estado— sienten que necesitan un reconocimiento salarial urgente. Y el debate del GNL les cae como anillo al dedo: es la oportunidad política perfecta para reivindicarse.
Todo el oficialismo (y agregados) bancando a muerte
El proyecto no llegó al recinto en paz, ni cerca. En el plenario de comisiones de Hidrocarburos, Asuntos Constitucionales y Hacienda, el oficialismo salió a bancar el acuerdo con el diputado Francisco Lepore (Avanzar) a la cabeza, que lo bajó como un “hito fundacional” y prometió hasta 20.000 empleos directos y 30.000 indirectos.
Claudio Domínguez, del MPN, tiró parte de la historia. Comparó este momento con la ratificación del acuerdo con YPF para Loma Campana en 2013, el que convirtió a la cuenca neuquina en la principal productora de petróleo del país. Pero acá hay que decir algo. En esa época no se bajaron las regalías del 12%, por el contrario el compromiso era no incrementarlas.
Del otro lado, el que más dio batalla fue Darío Martínez, de Unión por la Patria. El diputado, ex secretario de Energía de la Nación, fue directo: dijo que con estos parámetros la provincia perdería más de 3.000 millones de dólares entre regalías e Ingresos Brutos , y preguntó por qué el negocio no podía cerrar con el 12% de regalías que rige hoy para esas mismas áreas.
Le respondió el ministro de Economía, Guillermo Koenig, que descartó que la provincia esté resignando recursos y le tiró de vuelta que lo de Martínez era “relato”.
También metieron bocado César Gass, de la UCR —que pidió que venga el propio presidente de YPF, Horacio Marín, a dar explicaciones— y Andrés Blanco, del FIT, que calificó todo el trámite como “mega exprés”.
Con ese dictamen ya en el bolsillo, el oficialismo llega a la sesión de hoy con los votos contados: Comunidad, MPN, Avanzar, PRO-NCN, Arriba Neuquén, Fuerza Libertaria, Neuquén Federal y Juntos lo acompañan. En contra van Unión por la Patria, Democracia Neuquén, la UCR y los dos bloques de izquierda.
El gobierno, de espaldas a los gremios
Al oficialismo no le tiembla el pulso en los números, pero con los gremios estatales la relación es otra cosa. Directamente, el Ejecutivo les hace un vacío. No hay diálogo previo y tampoco no hay gesto, solo se tiran cañonaños con las portadas de los diarios, con mensajes disciplinadores
Y aun así, el paro sigue en pie. La movilización arranca entre las 9 y las 10 de la mañana con una concentración en el monumento a San Martín, antes de marchar hacia la Legislatura.
Y aquí viene lo más curioso de esta historia: mientras los estatales se preparan para la calle, el resto del arco sindical y empresario neuquino está, literalmente, haciendo hinchada por el proyecto. El Sindicato de Petroleros Privados, con Marcelo Rucci a la cabeza, y el de Petroleros Jerárquicos, que conduce Manuel Arévalo, ya dijeron que sí.
Se suma Víctor Cárcar desde la UOCRA (Nada ha dicho Juan Carlos Levi quien es el adjunto y que fue quien le hizo la campaña a Figueroa), y también la Federación de Entidades Empresarias del Neuquén (FEEN), que junta a todas las corporaciones de Vaca Muerta. Todos remando para el mismo lado, todos queriendo que esto se destrabe ya.
Y mientras tanto, en la calle, buena parte de la gente sigue sin entender bien de qué se trata todo esto. Ni siquiera tienen claro dónde queda Vaca Muerta, ni qué significa en plata real para su bolsillo.
Esa distancia entre lo que se discute en la Legislatura y lo que vive la gente todos los días es, quizás, la mejor síntesis de esta pelea: arriba, todos de acuerdo casi sin fisuras; abajo, los estatales solos plantando bandera.




