Neuquén
Neuquén renovó concesiones de casinos y sumó exigencias de inversión turística
El Gobierno provincial extendió acuerdos con empresas del juego bajo un nuevo esquema que mezcla control estatal, desarrollo regional y obras privadas vinculadas al turismo
El Gobierno de Neuquén decidió avanzar con una nueva etapa en el negocio del juego dentro de la provincia y oficializó la renovación de varias concesiones de casinos y salas de azar. Pero detrás de la firma de los contratos apareció algo más amplio que una simple continuidad administrativa: el Ejecutivo aprovechó el proceso para atar esas habilitaciones a compromisos de inversión turística, mejoras tecnológicas y nuevas condiciones de control sobre el sector.
La decisión quedó formalizada a través de un decreto provincial que ratificó acuerdos con empresas que ya operaban en Neuquén, entre ellas RIMA S.R.L., Hotelera Emprender S.A. y Casino Magic Neuquén S.A. El movimiento venía siendo trabajado desde hace meses por el Instituto Provincial de Juegos de Azar (IJAN) y terminó configurando una especie de reordenamiento integral del sistema de concesiones vigente en la provincia.
En Casa de Gobierno sostienen que la idea no fue solamente extender contratos existentes, sino aprovechar el contexto para redefinir condiciones y aggiornar un esquema que había quedado fragmentado entre distintos marcos normativos y prórrogas otorgadas en diferentes momentos. La intención oficial es que todas las concesiones queden ahora bajo criterios similares y con obligaciones más claras.
El juego como pieza de una estrategia más amplia
En el Gobierno neuquino entienden que el sector del juego puede funcionar como una herramienta complementaria para impulsar inversiones privadas, sobre todo en localidades con perfil turístico. Por eso, varios de los nuevos acuerdos incluyen compromisos vinculados a infraestructura hotelera, mejoras edilicias y servicios asociados al turismo.
La lectura que hacen dentro del oficialismo es que la provincia viene realizando fuertes inversiones públicas en rutas, conectividad y obras estratégicas, y que ahora buscan que parte del capital privado acompañe ese crecimiento con proyectos ligados a la actividad turística y comercial.
El decreto insiste varias veces con esa lógica. La continuidad de las concesiones quedó asociada a nuevas inversiones y a la obligación de sostener determinados estándares operativos. No se trata únicamente de mantener abiertas las salas de juego, sino de integrarlas a una agenda económica más amplia que el Gobierno intenta consolidar desde hace tiempo.
En ese esquema, el turismo aparece como una de las apuestas fuertes de Neuquén para diversificar ingresos y potenciar el movimiento económico del interior provincial. El juego, históricamente cuestionado en distintos sectores políticos, vuelve a ser utilizado como una herramienta de financiamiento y desarrollo, aunque ahora bajo una narrativa más ligada a infraestructura y actividad regional.
Más controles y actualización tecnológica
Otro de los puntos que incorporó la renegociación tiene que ver con mayores exigencias de fiscalización y modernización tecnológica. Según quedó establecido en los nuevos acuerdos, las empresas deberán cumplir con actualizaciones obligatorias en sus sistemas y reforzar mecanismos vinculados al control estatal y al juego responsable.
Desde el IJAN remarcan que el nuevo esquema apunta también a darle mayor previsibilidad a los ingresos provinciales derivados de la actividad. En medio de la discusión nacional por los recursos, la caída de transferencias y el debate por la coparticipación, Neuquén busca fortalecer fuentes propias de recaudación sin abrir nuevos frentes impositivos.
Además, dentro de la negociación se incorporó el impacto económico que dejó la pandemia sobre el sector del entretenimiento y los casinos. Ese contexto fue uno de los argumentos utilizados para redefinir condiciones contractuales y revisar plazos de las concesiones vigentes.
La provincia también avanzó con un criterio unificado para ordenar permisos que habían sido otorgados bajo distintas reglas y que, con el paso de los años, acumulaban extensiones parciales y marcos regulatorios diferentes. Con la modificación reglamentaria aplicada a comienzos de 2026, el Gobierno terminó de consolidar ese proceso de reorganización.
Mientras tanto, el negocio del juego sigue ocupando un lugar sensible dentro de la política neuquina. Genera recursos, mueve inversiones y mantiene presencia en varias localidades turísticas, pero también obliga al Estado a sostener controles permanentes sobre una actividad que históricamente estuvo bajo observación.




