Deportes
Neuquén, protagonista en la segunda etapa de los Juegos Patagónicos
Con sedes compartidas en el sur del país, la provincia vuelve a escena con una amplia delegación y la natación como eje local en esta nueva fase de competencia
La segunda etapa de los Juegos Unificados de la Patagonia ya está en marcha y tiene a Neuquén nuevamente en el centro de la escena. Con competencias distribuidas entre la provincia, Tierra del Fuego y Santa Cruz, la actividad se reactivó con una fuerte presencia neuquina y un calendario cargado que se extenderá hasta el viernes 24. La natación, en este caso, se convierte en el foco principal dentro del territorio provincial.
Después de una primera semana positiva en Chubut —donde la delegación sumó 75 medallas—, Neuquén vuelve a competir con una estructura numerosa: más de 100 deportistas, acompañados por entrenadores, que buscan sostener el nivel mostrado y seguir sumando experiencia en un evento que combina disciplinas convencionales y adaptadas dentro de los EPADE y los JIPA.

Natación y localía: el punto fuerte en Neuquén
El Natatorio del Sindicato de Petroleros Jerárquicos es el escenario donde se desarrolla la natación convencional, una de las disciplinas centrales de esta etapa. Allí, la delegación neuquina presenta equipos completos tanto en la rama femenina como masculina.
Entre las mujeres, participan Melina García, Alfonsina Hernández, Vera Mañueco, Roma Otero, Anabella Quezada y Olivia Fidel Giaccaglia, bajo la conducción de Mauro Kolep. En varones, el equipo está integrado por Nehuén Albín, Valentino Alegría, Santiago Riedel, Tahiel Riffo, Nicolás Sala D´Ostin y Martín Vega, con Pablo Duarte como entrenador.
La competencia en casa no solo implica una ventaja logística, sino también un plus desde lo anímico. El acompañamiento del público y la familiaridad con el entorno suelen marcar una diferencia en este tipo de torneos, especialmente en categorías formativas.
Competencias en simultáneo en toda la Patagonia
Mientras Neuquén concentra la natación, el resto de las disciplinas se distribuyen en distintas ciudades del sur argentino. En Tierra del Fuego, Ushuaia es sede del bádminton —tanto convencional como adaptado—, mientras que Río Grande alberga pruebas de levantamiento olímpico, tiro con arco y tenis de mesa, también en sus versiones inclusivas.
En paralelo, Santa Cruz recibe varias disciplinas. Caleta Olivia tiene en marcha las competencias de lucha y taekwondo, mientras que Río Gallegos es sede de escalada, gimnasia artística y tenis.
La delegación neuquina también tiene presencia en cada uno de estos escenarios. En lucha olímpica, por ejemplo, compiten Paz Colombo en la rama femenina y Francisco Correa, Gael Lagos, Augusto Rossini y Juan Vidal en masculino. En taekwondo, el equipo incluye nombres como Giovanna Ghioni, Sofía González, Natasha Troncoso, Agustín Ferreyra y Joaquín Quintana, entre otros.
A su vez, disciplinas como escalada, gimnasia artística y tenis muestran equipos completos, con representantes en ambas ramas. Lo mismo ocurre con el tiro con arco, el levantamiento olímpico y el tenis de mesa, donde además se suman categorías adaptadas que forman parte de la estructura inclusiva del evento.
Un formato que busca integrar y potenciar
La decisión de dividir las disciplinas en distintas sedes responde a una lógica organizativa que busca ampliar la participación y optimizar recursos. Este formato, que combina los Juegos EPADE con los JIPA, permite que más deportistas tengan rodaje competitivo en simultáneo, manteniendo el espíritu integrador que caracteriza a estos encuentros.
Para Neuquén, esta segunda etapa no solo representa una continuidad en la competencia, sino también una oportunidad para consolidar el trabajo que se viene realizando en el desarrollo deportivo regional. Con resultados recientes que acompañan, la expectativa está puesta en sostener el rendimiento y seguir sumando experiencia en un torneo que, año a año, gana peso dentro del calendario patagónico.



