Neuquén
Expectativa por la inflación de enero: el IPC volvería a rondar el 3%
Consultoras privadas y el propio Gobierno anticipan un dato muy similar al de diciembre. El número oficial se conocerá este martes, en medio de cambios en el INDEC y debate por la medición de los precios.
La inflación de enero vuelve a colocarse en el centro de la escena económica. A horas de que se conozca el dato oficial, las estimaciones privadas coinciden en un punto clave: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del primer mes del año se habría movido en niveles muy similares al 2,8% registrado en diciembre, el valor más alto desde abril del año pasado. El número que difundirá el INDEC este martes a las 16 llega, además, en un contexto atravesado por tensiones políticas, cambios internos y discusiones metodológicas que suman ruido a la expectativa.
Los primeros relevamientos del año muestran una inflación que no habría logrado quebrar el umbral del 3%, pero tampoco habría profundizado la desaceleración que el Gobierno venía exhibiendo como uno de sus principales logros. En ese escenario, el dato de enero aparece como una suerte de termómetro doble: por un lado, medirá la dinámica real de los precios; por otro, pondrá a prueba la credibilidad del sistema estadístico en un momento sensible.
Según las principales consultoras económicas, el comportamiento de los precios durante enero fue relativamente estable, con subas moderadas en alimentos, algunos ajustes en servicios y un impacto acotado de los factores estacionales. Esa combinación explicaría por qué el índice se habría mantenido en una zona similar a la de diciembre, sin sobresaltos, pero también sin una baja significativa.
Un dato esperado por el mercado y el Gobierno
Las proyecciones privadas no sorprendieron al Ejecutivo. De hecho, el propio ministro de Economía, Luis Caputo, ya había anticipado días atrás que la inflación de enero estaría “muy cerca” del último registro oficial. Esa afirmación reforzó la idea de que el Gobierno descuenta un número contenido, aunque consciente de que la desaceleración enfrenta límites concretos en el corto plazo.
En los despachos oficiales entienden que enero suele ser un mes complejo para la inflación, por el arrastre de aumentos de fin de año y la reconfiguración de precios tras el período estival. Aun así, confían en que el ancla fiscal y monetaria continúe mostrando resultados, al menos en términos de evitar una aceleración mayor.
Desde el punto de vista del mercado, el IPC de enero será clave para recalibrar expectativas. Un dato en torno al 2,8% confirmaría una meseta inflacionaria, mientras que un número superior podría reavivar dudas sobre la capacidad del programa económico para sostener el proceso de desaceleración.
El ruido institucional que rodea al índice
Más allá del porcentaje final, el dato de este martes llega envuelto en un clima particular. El aplazamiento —y posterior virtual descarte— del nuevo índice de inflación, sumado a la salida de Marco Lavagna de la conducción del organismo, abrió un debate que excede el número puntual y se mete de lleno en la discusión sobre cómo se mide la inflación en Argentina.
Durante las últimas semanas, economistas y referentes técnicos pusieron el foco en la necesidad de actualizar la metodología del IPC, especialmente en lo que respecta a la canasta de consumo y los hábitos de los hogares. Desde el Gobierno aseguran que cualquier cambio debe hacerse con cuidado y consenso, mientras que sectores críticos señalan que la demora genera incertidumbre adicional.
En ese contexto, el rol del INDEC vuelve a quedar bajo la lupa. La publicación del IPC de enero será una de las primeras pruebas tras los cambios en su conducción y en medio de un clima de especial atención pública sobre la transparencia y la consistencia de los datos oficiales.
Qué miran los analistas hacia adelante
Más allá de enero, las consultoras coinciden en que los próximos meses estarán marcados por una inflación que podría mostrar movimientos dispares. Algunos rubros regulados, ajustes pendientes y la evolución del tipo de cambio aparecen como variables centrales para explicar el comportamiento del índice en el primer trimestre.
Por ahora, el consenso es prudente: una inflación contenida, pero aún lejos de niveles considerados bajos. En ese equilibrio delicado se moverá el dato que el INDEC difundirá este martes, con la certeza de que, más allá de décimas arriba o abajo, el IPC seguirá siendo uno de los principales focos de atención económica y política.




