boca de pozo
El PJ neuquino arranca el año con internas abiertas y un tablero sin dueño
Seis espacios se anotaron para competir en la elección partidaria del 15 de marzo. Con más de 20 mil afiliados habilitados para votar, el peronismo provincial inicia un proceso clave para redefinir su conducción tras un año de reacomodamientos y tensiones internas.
El Partido Justicialista de Neuquén fue el primero en mover fichas en el calendario político de 2026. El cierre del plazo para la reserva de listas dejó un dato contundente: la interna será abierta, competitiva y sin un liderazgo claramente consolidado. Al menos seis sectores confirmaron su intención de disputar la conducción provincial, en una elección que se realizará el 15 de marzo y que aparece como el primer test político fuerte del año en la provincia.
Con un padrón que supera los 20.400 afiliados, el proceso no solo definirá quién presidirá el partido, sino también la conformación del Consejo Provincial, más de 70 cargos del Congreso Partidario y las representaciones de los 36 consejos locales. La cantidad de espacios anotados refleja un peronismo fragmentado, atravesado por debates de fondo sobre su rumbo político, su vínculo con el gobierno provincial y la estrategia de cara al próximo ciclo electoral.

La interna llega en un contexto particular. Desde la renuncia de Darío Martínez, en pleno armado de las listas para las elecciones legislativas nacionales, la conducción del PJ quedó en manos de María Elena Paladino, en carácter transitorio. Aquella salida aceleró discusiones que ya venían latentes y abrió una etapa de reconfiguración interna que ahora se expresa en las urnas.
El cronograma ya está en marcha. El próximo 20 de febrero será la presentación formal de listas y avales, mientras que el 26 se oficializarán las candidaturas. La elección se realizará el 15 de marzo, con escrutinio definitivo previsto para el 19 y proclamación de autoridades a fin de ese mes. Hasta entonces, se esperan semanas intensas de negociaciones, alineamientos y definiciones finas en cada rincón de la provincia.
Uno de los espacios que ya se posicionó es el Peronismo Territorial, integrado por intendentes y dirigentes con fuerte presencia municipal. La apuesta de este sector pasa por reconstruir el partido desde la gestión local, con un discurso enfocado en resultados concretos y cercanía con las comunidades. Su candidato a presidente del PJ será definido en un encuentro en Vista Alegre, que funcionará como primer gesto político del espacio.
En paralelo, el Frente Peronista, referenciado en el dirigente sindical César Godoy, confirmó que competirá tanto por la conducción provincial como en varios consejos locales estratégicos, entre ellos Neuquén capital, Plottier, Centenario, Plaza Huincul y Rincón de los Sauces. La presencia sindical vuelve a tener peso en una interna que combina territorio, estructura y representación sectorial.
El oficialismo partidario, en tanto, llega dividido. Por un lado aparece Peronismo del Futuro, con referentes legislativos que buscan sostener influencia dentro del esquema partidario. Por otro, Peronismo para la Victoria, vinculado al sector que impulsa una mirada más tradicional del espacio y que, hasta hace pocas semanas, insistía con la posibilidad de una lista de unidad y la postergación de la interna.
Completan el escenario Peronismo de Base y Peronismo Generacional, dos expresiones que también formalizaron su intención de competir y que aportan a un mapa interno diverso, sin mayorías aseguradas.
Más allá de los nombres y las listas, la interna del PJ neuquino funcionará como un termómetro político. El resultado marcará no solo quién conduce el partido, sino también qué lectura hace el peronismo del escenario provincial actual y cómo se posiciona frente a los desafíos que vienen.



