Neuquén
El puente de Anaya entra en su etapa decisiva y ya supera el 70% de avance
La obra busca restablecer el escurrimiento natural de un brazo del río Limay, afectado durante décadas por el crecimiento urbano, y avanza con el montaje de las principales estructuras de hormigón.
La construcción del puente sobre la calle Anaya, en la ciudad de Neuquén, alcanzó un 70 por ciento de ejecución y entró en una fase clave de su desarrollo. En los últimos días comenzaron a colocarse las vigas principales que sostendrán la estructura, un paso determinante para una obra pensada no solo como conexión vial, sino también como solución hidráulica para un sector históricamente modificado por la urbanización.
El proyecto apunta a recuperar el funcionamiento original del brazo Todero del río Limay, cuyo escurrimiento se vio progresivamente restringido con el paso del tiempo. La intervención, impulsada por el gobierno provincial, forma parte de una planificación integral que busca reducir riesgos hídricos y ordenar el flujo de agua en una zona sensible de la capital neuquina.

El diseño del puente fue elaborado a partir del análisis del comportamiento del arroyo Durán y su relación con el río Limay. Técnicos y especialistas tomaron como base los cambios que sufrió el sistema natural a lo largo de las décadas, especialmente a partir del crecimiento urbano, que alteró cauces y redujo la capacidad de drenaje del área.
En ese marco, la nueva estructura permitirá mejorar el escurrimiento del brazo Todero, un paso de agua que había quedado prácticamente anulado. La obra busca devolverle su funcionalidad hidráulica, evitando anegamientos y favoreciendo un manejo más eficiente del sistema pluvial y fluvial en ese sector de la ciudad.
Actualmente se trabaja en la colocación de 18 vigas estructurales de gran porte, que conectan los estribos laterales con una fila central. Estas piezas forman la base sobre la que se desarrollarán las próximas etapas del proyecto y representan uno de los hitos más importantes del cronograma de obra.
Una vez finalizado el montaje de las vigas, los equipos avanzarán con su colocación definitiva y luego con la ejecución de la losa estructural y la carpeta de rodamiento. Estas tareas permitirán consolidar la estructura y preparar el puente para su futura habilitación, dentro de los plazos previstos.
La obra fue adjudicada a la empresa ARCO SRL, que inició los trabajos en junio de 2025. El plazo de ejecución establecido es de 472 días, por lo que el avance actual se encuentra dentro de los tiempos planificados. La inversión provincial supera los 6.243 millones de pesos y está financiada por el gobierno neuquino a través del área de Turismo, en el marco de obras estratégicas de infraestructura.
Desde el Ejecutivo provincial remarcan que se trata de una intervención clave para mejorar la seguridad hidráulica de la ciudad y acompañar el crecimiento urbano con obras que contemplen el impacto ambiental y territorial. En ese sentido, el puente de la calle Anaya se inscribe en una serie de proyectos que buscan anticiparse a futuros escenarios climáticos y reforzar la infraestructura existente.



