boca de pozo
El violeta como provocación política para el Neuquén de 2027
Un posteo libertario de humor, no cayó nada bien en la política de Neuquén. ¿Ficción o realidad?
Bastó un posteo en Instagram de la senadora nacional por La Libertad Avanza, Nadia Márquez, para que la política neuquina entrara en estado de alerta en pleno verano 2026. Algo que parecía inofensivo, como un chiste liviano, generó más fantasmas donde quizá todo se trate de una sutil sábana blanca agitando miedos. O tal vez no.
La imagen mostraba varios municipios de la provincia “pintados” de violeta, el color que identifica al espacio libertario que lidera Javier Milei. Durante la campaña legislativa de 2025, la estrategia funcionó.
«Que se pinte el mapa de Neuquén de violeta», y algo así sucedió, al menos en los departamentos más grandes, los que definen elecciones y por donde pasa (quiérase o no) más de la mitad de la vida institucional y cultural de la provincia de Neuquén.

Los postes de Nadia Márquez que agitárnoslo el clima político de verano en Neuquén.
En una pocas horas, la legisladora y pastora de la iglesia evangélica Jesús es Rey de Neuquén, difundió publicaciones sobre los edificios municipales de Añelo, Neuquén capital, San Martín de los Andes, Centenario, Plaza Huincul, Plottier, Loncopué, Zapala, Cutral Co y Senillosa. Todas con una estética común y un tono provocador, combinando humor, ironía y ¿proyección electoral?
Municipios de violeta: el clima de las elecciones 2027
En Añelo, Márquez publicó la imagen del edificio municipal pintado de violeta y escribió: “#Añelo… que coquetea el intendente (¿Fernando Banderet?) pero nada al final 😂😂😂😂 Pero creo que hay vecinos que la quisieran ver de #violeta, ¿no?”
En Neuquén capital, el mensaje fue breve y y con más sentido político. “Muni #Neuquén. Elijo creer. #violeta”, decía el mensaje. En San Martín de los Andes, la publicación sumó una referencia directa al escenario nacional y a la figura presidencial. «#SanMartínDeLosAndes ¿Qué dirá el intendente del mejor Presidente de la historia?”, escribió Márquez.

los postes no son inocentes. Se sabe que la Confluencia tiene gran adhesión libertaria y algunos municipios están en la mira.

En Centenario, el tono fue aún más explícito en una localidad que si bien el intendente Esteban Cimoali (venía de ganar las elecciones con un partido vecinal apoyado por el MPN) se tuvo que alinear a La Neuquinidad, las cosas parece que no están sobre los carriles. “Esto se está picando… 😂 Cómo ven el #violeta? En el 2027 pintaremos de violeta a Centenario 💜”, dijo Márquez.
En Plaza Huincul, donde gobierna Claudio Larraza, la senadora reforzó la idea de réplica.“Me están llegando algunas intervenciones de las #municipalidades de #Neuquén…”, indicó.
En Plottier, volvió a apelar a la consulta directa a los usuarios. «#Plottier ¿Cómo se ve de #violeta?”, sostuvo el portero, en una localidad que hoy arde con un intendente Luis Bertolini (asumió por Gloria Ruiz) que cayó en desgracia del poder político de turno.
En Loncopué, el mensaje apuntó al clima local. “#Loncopué ¿Cómo lo ven de #violeta? ¿Qué dicen los vecinos por allá?”, sostuvo la senadora libertaria.
En Zapala, la publicación combinó estética y entusiasmo militante. “#Zapala qué linda te ves de #violeta!!!! Cómo la ven?”, apunto.
En Cutral Co, el texto sumó confrontación política explícita.“#CutralCo Qué lindo sería ganarle a los #kirchneristas Rioseco y compañía…”, soltó Márquez.
Y en Senillosa, cerró con una pregunta abierta que resume toda la estrategia. “#Senillosa ¿Se pinta de #violeta? 👏👏👏”.
Un trasfondo: cultura de época
El trasfondo no es menor porque el sector libertario busca instalar, también en Neuquén, la idea de una provincia con menos impuestos y “más libertad”, una consigna que interpela a sectores que no se sienten representados por la política tradicional.
La reacción frente a ese posteo tiene algo más profundo y que es una subestimación persistente del poder de las redes sociales, del anonimato digital y de una masa social que no necesariamente pasó por la universidad pública, ni accedió a empleo formal o vivienda propia, y que hoy encuentra en la cultura libertaria un faro identitario.

Nadia Márquz y Rolando Figueroa cuando formaba parte del Frente Neuquinizate en 2023.
La historia política argentina muestra ciclos. Hubo una juventud movilizada con Raúl Alfonsín, luego el fenómeno de los años noventa con Carlos Menem, más tarde la épica setentista resignificada por el kirchnerismo, y después el cambio que encarnó Mauricio Macri.
Tras la crisis de la pandemia, el ciclo actual tiene nombre propio: es Javier Milei, quien va más allá del un programa económico. Es el dueño del odio, el enojo y la frustración en Argentina, de un clima cultural y la lógica del “click”.
Los municipios resaltados en violeta -Neuquén capital, Plottier, Centenario, Zapala, San Martín de los Andes, Junín de los Andes y áreas de la Confluencia, Lagos del Sur y Huiliches- no fueron elegidos al azar.
Son territorios donde el libertarismo cree tener chances reales, apoyándose en resultados legislativos del 26 de octubre pasado, y en un voto urbano, joven y digitalizado.
Elecciones desdobladas: La Neuquinidad y el MPN
En el oficialismo provincial dan por hecho que las elecciones se desdoblarán de las nacionales. La estrategia apunta a “neuquinizar” la discusión, bajar el tono nacional y recuperar una lógica local, similar a la que durante décadas aplicó el MPN. Es la de dividir para reinar. Pero ese libreto hoy encuentra límites. Es que la identidad provincial ya no es un dique de contención frente a una marea nacional, que no tiene límites.
Un edificio pintado de violeta -o un mapa viral- generó malestar porque funcionó solo para medir un clima de verano. No anticipa resultados electorales por sí solo, pero sí muestra una disputa por el sentido común. El voto sigue siendo libre, al menos por ahora, pero los condicionamientos culturales y emocionales pesan. Subestimar un movimiento que se fortalece a golpe de likes, algoritmos y discursos de odio sería repetir errores conocidos.
En Neuquén, hay una pelea es por quién logra interpretar y capitalizar el clima de época. Y, por ahora, ese clima se expresa en violeta.
A todo esto algo llamó atención: ¿Porqué no se sube la Casa de Gobierno de violeta? Quizá sea una desmedida provocación. O quizá por otra cosa.



