boca de pozo
Los dos escenarios que pesan sobre Luis Bertolini en Plottier
Si deja el cargo antes del 10, Plottier debe ir a elecciones y queda todo expuesto.
Luis Bertolini vive sus días más tensos desde que asumió la intendencia de Plottier por Desarrollo Ciudadano, el partido (extinto) que lideraba la exvicegobernadora destituida Gloria Ruiz. No sabe bien de dónde vienen los golpes, o sí. En el círculo cerrado dicen: «¿Si se la hicieron a Gloria, porqué no se la van a hacer a él».
Tremenda confesión gráfica de lo que es hoy (una parte) de la política en Neuquén.
Si bien salió a desmentir versiones de una renuncia inminente, en su entorno reconocen que él mismo evaluó seriamente dejar el cargo por la presión política que enfrenta desde hace semanas.
El problema para Bertolini es que hoy cada movimiento tiene consecuencias institucionales. Y la Carta Orgánica, si es que hay voluntad de respetarla en estos tiempos, donde todo es posible con la política y un sistema judicial permeable a los humores de turno, es muy clara en este aspecto, en su artículo 38.
Escenario 1: renunciar antes del 10 de diciembre
Este es el punto crítico. Si Bertolini presenta la renuncia antes del miércoles 10 de diciembre, Plottier queda obligada a llamar a elecciones para elegir un nuevo intendente. No hay margen de interpretación: el artículo 38 de la Carta Orgánica establece que cuando la vacancia se produce y falta más de dos años de mandato, se debe convocar a las urnas para completar el período restante.
En términos políticos, esto abriría un terremoto institucional, porque implica poner en agenda a una ciudad en términos electorales, y no se puede tapar el sol con las manos. Y se abre la posibilidad a que cualquiera quiera ser intendente y un mundo de internas. No es el mejor escenario ni el que le convenga al gobierno provincial.
Una elección anticipada pondría en juego el control territorial del espacio y desataría una pelea abierta por la sucesión.
Escenario 2: sostenerse y renunciar después
Si Bertolini resiste y recién presenta la renuncia después del 10 de diciembre, el desenlace es completamente distinto: no habría elecciones. La Carta Orgánica fija que, cuando restan menos de dos años de mandato, asume automáticamente el presidente del Concejo Deliberante hasta 2027. En este caso es Malena Resa.
Bertolini ganó bien las elecciones en 2023, con el 57% de los votos, pese a que Desarrollo Ciudadano dentro de la alianza del ex Frente Neuquinizate no salió primero. Lo hizo Comunidad, es por eso que los concejales hicieron la movida para que quede Resa al mando del cuerpo deliberativo.
Dejaría al oficialismo local con mayor margen de maniobra, evitaría la disputa electoral inmediata y permitiría una transición más controlada. También diluiría el costo político para Bertolini, que podría retirarse sin generar un vacío abrupto.
El comentario dominante en el pueblo no se puede callar. Hablan de una imagen negativa que orilla el 90%, una estadística que en la práctica funciona como un ultimátum, una invitación a irse.
Como un cuento de García Márquez
Es el equivalente político de que te pidan, por favor, que te corras… o te corren con los modos que ello implica, de pasarlo por la picadora de carne de la opinión pública, de vaya a saber qué entelequias y manejos desde las granjas de la difamación.
Y como en el cuento de García Márquez, «todos saben que algo malo va a pasar en el pueblo», la premonición ya se transformó en su propio destino. Es que algo malo va a pasar en el pueblo, si es que ya no está pasando.




