Patagonia
Camioneros bloquearon la planta de ALPAT y vuelve la tensión
La firma atraviesa una crisis interminable y acumula denuncias por despidos, incumplimientos y dependencia de los subsidios del gobierno rionegrino.
La crisis de Alcalis de la Patagonia (ALPAT), la principal productora de carbonato de sodio del país, volvió a escalar este miércoles. Camioneros rionegrinos bloquearon el movimiento de cargas en la planta para exigir mayores oportunidades de trabajo, en un nuevo episodio de tensión que deja al descubierto la fragilidad estructural de la empresa y la falta de respuestas de la gestión provincial.
Desde la Secretaría de Trabajo de Río Negro confirmaron que analizan intervenir para descomprimir el conflicto. Pero lejos de ser un hecho aislado, este nuevo frente gremial vuelve a poner bajo la lupa la dependencia crónica de ALPAT de los subsidios estatales y las políticas provinciales que la mantienen a flote.

Una crisis que no se detiene
El bloqueo de este martes se suma a una seguidilla de conflictos. En septiembre, la empresa despidió a 41 trabajadores apenas un día después de firmar un acuerdo salarial que garantizaba la no realización de cesantías. El sindicato calificó la maniobra como un acto de “mala fe”.
La conciliación obligatoria dictada por la Provincia logró revertir los despidos, pero ALPAT reconoció no poder cumplir con los pagos acordados.
La situación no es nueva: en julio, el Gobierno rionegrino destrabó un paro con un auxilio económico millonario, y en marzo intervino nuevamente para garantizar “60 días de paz social”.
Cada una de esas asistencias evitó un cierre temporal, pero no resolvió el problema de fondo: la incapacidad estructural de la empresa para sostenerse sin transferencias estatales.



