Política
Trabajar sin derechos: la nueva cara del mercado laboral argentino
El 44% del trabajo en Argentina es informal. El INDEC registró que más de 5,7 millones de personas trabajan sin aportes, cobertura ni derechos laborales.
El cierre del 2024 dejó una postal preocupante del mercado laboral argentino: más de 5,7 millones de personas trabajan sin acceso a derechos básicos como aportes jubilatorios, cobertura de salud o licencias laborales. Así lo reveló el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en su último informe de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), correspondiente al cuarto trimestre del año pasado.
La informalidad laboral golpea con más fuerza a los sectores históricamente más vulnerables. Entre los jóvenes menores de 29 años, el 58,7 por ciento se desempeña sin registrar; en el caso de las mujeres, la cifra alcanza el 43,4%, mientras que en los varones llega al 40,9 por ciento. Por tipo de ocupación, el panorama no es menos alarmante: el 62,4% de los trabajadores por cuenta propia, el 77 por ciento del servicio doméstico y el 76,6 por ciento de quienes se desempeñan en la construcción están en la informalidad. En el sector comercial, la tasa también es elevada: 51,9 por ciento.

#DatoINDEC
La tasa de empleo informal en 31 aglomerados urbanos fue de 42% en el 4° trimestre de 2024 https://t.co/ydr58Yb8Wz pic.twitter.com/HVhEwuDOFQ— INDEC Argentina (@INDECArgentina) April 14, 2025
El informe advierte, además, sobre la existencia de prácticas irregulares dentro del propio sector formal. Según el relevamiento, el 11,8 por ciento de los trabajadores informales cumple funciones en empresas legalmente constituidas, lo que implica que el empleo no registrado no se restringe solo a ámbitos de informalidad. A esto se suma el 4,8 por ciento que trabaja como personal doméstico sin registración, y un 21,6 por ciento que lo hace en unidades económicas completamente informales.
En el universo de los asalariados, el 35,8 por ciento no realiza aportes jubilatorios, y dentro de ese grupo, el 84 por ciento no aporta absolutamente nada al sistema previsional. Un dato adicional que agrava el diagnóstico es que el 3,8 por ciento de los empleados registrados cobra parte de su sueldo “en negro”, lo que refleja situaciones de parcial informalidad incluso dentro del empleo formal.



